No toda química está destinada a convertirse en historia y la atracción no significa que haya destino.
Siempre habrá historias que solo tienen un propósito claro en tu vida, una enseñanza, un recordatorio y después solo queda en la memoria.
Que alguien no haya podido sostener el “todo” que tú ofrecías
no significa que ese todo fuera demasiado,
significa que no era el lugar correcto para entregarlo.
No es que te quieran poco.
Es que pides profundidad emocional en personas que solo saben nadar en lo superficial y luego te preguntas por qué te cansas.
No estás roto.
Estás mal calibrado para vínculos mediocres.