Un bebé de dieciocho días de nacido pasa cincuenta horas en los brazos de su madre bajo los escombros de un edifico de ocho pisos. Sobrevive. La madre también. Los rescatistas sonríen mientras lo cobijan. No sabemos nada de esta vida.
La pareja de ancianos. Él con la dificultad para caminar va a contenerla a ella que está sentada, sin poder moverse, mientras tiembla la tierra. Ella le dice: “Tengo miedo, mi amor, no me dejes”. Y el señor le responde, apoyado en la silla, protegiéndola: “No te voy a dejar”.
El amor no duele; duele lo que quedó sin sanar. Y mientras sana, el miedo aprende a disfrazarse de protección. 🥹
Del libro “perdón a la lluvia” de nuestra amiga @SaraBuho.
Sublime.
El amor no desaparece después de descubrir la verdad. Te despiertas con los mismos sentimientos de antes pero con una realidad nueva. El amor sigue ahí pero ya no tiene a donde ir.
A esa versión de ti que a veces se esconde, pero nunca se apaga: el camino sigue siendo incierto, pero ya no lo miras con el mismo miedo. Aprendiste a encender tu propia luz y esa es tu mayor fortaleza.
Fragmento del libro “mientras aprendía a estar bien” de María Ruiz Moya.
¡qué potente! ... leer puede ser formativo para comprender nuestros sentimientos, puede ser incluso analgésico, puede ser la excusa perecta ... clubes de lectura para chicos y adolescentes.