Vi el mensaje de Leo Messi a su papá. Me aniquiló.
Si decide ponerse la camiseta argentina una vez más, hay que tirar la cancha abajo. Abrazarlo y no soltarlo nunca más.
La resiliencia de ese hombre es el mayor legado que nos deja. Extraordinario.
Ayer tuve que jugar en un partido de mi hijo (8) y amiguitos. Después de atajar miles de pelotas imposibles se me acercó mi mujer y ordenó dejarme hacer un gol por un determinado niño. Así funciona la FIFA, la UEFA y demás. Igual, accedí.
A mí me encanta invitar. Ojalá tuviera más plata para poder pagar siempre y decir: "Pidan lo que quieran". Me hace feliz compartir la mesa con la gente que quiero.
Ganó San Lorenzo y que LINDO se siente escribirlo. La re putísima madre que lo parió. Con mas actitud que fútbol. A los tumbos. Pero llegó la primera victoria.