ntegra el movimiento: La energía sexual estancada se siente como tensión. Haz ejercicio físico, estiramientos o incluso danza. Mover el cuerpo físico permite que esa energía circule y no se convierta en una ansiedad o irritabilidad acumulada.
Sé el observador: Observa tus impulsos sin juzgarlos. Simplemente reconoce: "siento esta energía ahora". Al hacer esto, dejas de ser un esclavo del impulso y pasas a ser el conductor de esa fuerza. Tú decides cuándo y cómo utilizarla para potenciar tus proyectos, tus estudios o tu bienestar.