Quién me conoce sabe como es mi corazón y como son mis intenciones, seguramente habré fallado mil veces en la vida, porque soy humano, pero nunca hice nada para hacerle daño a nadie, me esfuerzo a diario en cambiar todo aquello que no me gustaba de mi y con eso me quedo.
No es fácil dejar ir a alguien. Porque dejar ir a alguien es dejar ir una parte tuya, una parte que quizás nunca va a volver. Hay personas que llegan tan adentro, que cuando se van no vuelves a ser igual.
Todos hablan del amor propio y del empoderamiento, pero nadie habla de cuanto duele. Duele conocerse a uno mismo y ponerse límites, duele decirse no a uno mismo a pesar de que es lo que uno quiere. Nadie habla de eso, de que el amor propio, también duele.
¿No les pasa que quieren desearle el feliz cumpleaños a alguien y piensan: “Ahorita más tarde le escribo”, pero cuando se acuerdan ya han pasado como 3 meses?
¿No les pasa que quieren desearle el feliz cumpleaños a alguien y piensan: “Ahorita más tarde le escribo”, pero cuando se acuerdan ya han pasado como 3 meses?