Llegar al bar un día lluvioso, saludar al mozo mientras te pregunta “lo de siempre?” y tomar un café viendo el auto.
Peak experiencias, hombres entenderán.
Ay dios la épica que tiene este gol. Contra el Flamengo, en el Maracaná, con las piernas que te pesan 600 kilos después de correr 120 minutos abajo de la lluvia. Aquino tiene el gol de su vida.