Un policía nacional ha sido condenado por abusar sexualmente de una niña de 14 años.
No entrará en prisión.
Y podrá seguir llevando la placa,
Leedlo otra vez si os hace falta, pero la frase no mejora con la relectura.
El tribunal andaluz que ha resuelto el caso le ha impuesto año y medio de cárcel —una pena que, por su duración, no implica ingreso en prisión— y no ha decretado ninguna medida que le aparte de su condición de funcionario en activo.
Mientras tanto, la víctima arrastra secuelas psicológicas graves y sigue en tratamiento.
Seis años ha tardado la Justicia en resolver el caso.
Uno se pregunta qué complejidad probatoria justifica media década para una acampada el testimonio de la victima, unos mensajes de WhatsApp y un informe pericial.
Puede que la haya.
Pero nadie lo explica, y el silencio institucional no ayuda a que el cabreo baje.
Los hechos, según la sentencia: el condenado, de 43 años, era monitor voluntario en un grupo scout y amigo de la familia de la víctima.
Esa cercanía la que debía ser garantía de cuidado fue la que usó.
Durante una acampada nocturna le hizo tocamientos mientras le susurraba: "tú también puedes tocar si quieres".
Ella, dice el relato judicial, "se paralizó, sin poder reaccionar".
Hubo más episodios otros días: besos exigidos, acoso sostenido.
Y cuando ella se lo recriminó por escrito, él usó WhatsApp para ordenarle que guardara silencio y borrara los mensajes.
Da la sensación de que el tribunal ha valorado la gravedad de lo ocurrido en función de lo que el condenado "no llegó a conseguir", más que en función de lo que sí hizo y del daño que causó.
Sea como sea, el resultado práctico es este: un hombre que era monitor de menores, policía y amigo de confianza de la familia, sigue siendo policía.
Las consecuencias, en cambio, las carga solo ella.
Los informes periciales documentan ansiedad aguda, caída notable en el rendimiento escolar y pesadillas recurrentes.
Dejó el grupo scout para no volver a cruzarse con él.
Le da miedo salir sola a la calle.
Y ha desarrollado rechazo hacia las muestras de afecto de hombres adultos incluido su propio padre.
Sigue en tratamiento clínico.
Todos sabemos qué peligro representa alguien así.
La pregunta que todo nos hacemos es por qué el sistema, sabiéndolo, decide que puede seguir ejerciendo como servidor público, y por la sentencia el sistema judicial lo considera un incidente leve.
Esto no lo va a entender nadie.
La desigualdad en España ya no se explica solo por el salario.
Cada vez depende más de quién tiene vivienda y quién no.
Mientras unos convierten cada mes el alquiler en patrimonio, otros destinan una parte creciente de su renta a financiar ese patrimonio.
O cambiamos esto, o no hay salida.
Es verdad que en España hay un absentismo mayor que en la UE: según Eurostat, un 4,5% en 2024, frente al 2,5% de media europea. Pero, ¿es cierto que sea por fraude como sugiere Feijóo? Es sencillamente imposible saberlo, porque nadie puede cuantificar el fraude con rigor. Lo que sí está cuantificado rigurosamente es la causa de cada baja, y lo que viene te sorprenderá.
Una gran parte del crecimiento de las bajas se debe simple y llanamente al envejecimiento de la plantilla. Por dar un dato, hoy hay 1,5 millones más de trabajadores mayores de 50 años que antes de la pandemia. Sus bajas duran el triple que las de los jóvenes, como es lógico (79 días de media, frente a los 27 de los jóvenes, según la AIReF).
Otra razón por la que las bajas han aumentado son las listas de espera: la duración media de las bajas ha pasado de unos 26 días antes de la pandemia, a casi 40 en 2025, y las propias mutuas (Asepeyo) señalan como primera causa la saturación de la sanidad pública. Si antes la operación de cadera te llevaba un mes y ahora te toma dos por los retrasos, has doblado tu periodo de baja y no precisamente por vago. Creo que todos estaremos de acuerdo en que es injusto decirle a esa persona que, encima de esperar el doble a que la operen, le van a recortar la prestación.
Luego está la salud mental, la segunda causa de incapacidad temporal en España con 671.618 bajas en 2024, más del doble que en 2016. Esta es la parte más sensible y difícil de cuantificar: ¿cuánta gente pide una baja por estrés de mentira? Difícil saberlo. Lo que sí sabemos de forma rigurosa es si los empleados españoles están peor tratados que los europeos, y la respuesta ya la sabemos todos. En España se hacen unos 130 millones de horas extra no pagadas al año (2,5 millones cada semana, según CCOO con datos de la EPA), con las que las empresas se ahorran 3.243 millones de euros; esto sí es fraudulento a ciencia cierta, pero sobre esto no habla Feijóo, por lo que sea. Somos el pais de Europa en el que más empleados dicen no tener tiempo para ver a su familia o amigos por culpa del trabajo, según la European Working Conditions. Estamos a la cola de Europa en apoyo psicológico en el trabajo: solo el 28% de los empleados tiene acceso a él, frente al 40% de media europea (78% en Finlandia). Etc, etc, etc. No podemos saber cuántas bajas por depresión o ansiedad son “de verdad”, pero sabemos a ciencia cierta que los trabajadores españoles son los que más razones tienen para estar deprimidos o ansiosos.
Sobre el último punto puedo hablar de primera mano porque viví mucho tiempo en Dinamarca. Por mencionar una anécdota de muchas: en una ocasión mi jefa danesa me vio más serio de lo normal y me dijo que me tomara la semana entera libre, porque notaba que el exceso de trabajo me estaba pasando factura. De primeras me negué, porque pensaba que no era para tanto, pero mi jefa había leído que la primera señal de que un empleado está cerca de tomarse una baja por estrés, es sentir que su trabajo es tan importante que no puede tomarse ni una semana libre. Así que me obligó a tomarme la semana libre. No sé si aquel estrés habría acabado en una baja, lo que sí sé es que volví con muchas más ganas, y desde entonces me siento en deuda con ella, algo que me hace tomarme mucho más en serio mi trabajo.
En fin, creo que el de las bajas es un tema complejo que debería enfocarse desde una perspectiva mucho más amplia y meditada, empezando por pensar en cómo podemos tratar mejor a nuestros trabajadores.
Por cierto, y con esto acabo, no deja de ser paradójico que el mismo partido que sospecha de la baja por ansiedad de una madre trabajadora que no tiene tiempo para ver a sus hijos, acabe de aprobar en Madrid 500 euros al mes para el “concebido no nacido”. Ayudar al feto, desconfiar de su madre.
Los jueces españoles pueden estar contentos.
Han conseguido que solo el 10% de la gente crea que su ideología no influye en su trabajo.
Ahora dirán que es una conspiración de ese 90% de la población que cree que no son imparciales.
Si yo fuera juez, hoy estaría avergonzado.
Siguem clars: cap país ni ningú farà res contra el canvi climàtic, mentre els costos de la descarbonització siguin majors que els costos econòmics provocats canvi climàtic. Això és així i és innegable.
A més a més, s’hi suma el fet que el canvi climàtic afecta desigualment el planeta, i per tant hi ha incentius molt diferents en funció del país. El cas d’Europa és clar: els efectes es comencen a notar, però fem el que fem aquí serà irrellevant, si la resta del món no atura les emissions.
No vull fer missatges catastrofistes, sinó posar damunt la taula una realitat des de la qual hem de partir, abans de pensar en solucions.
Que tants pixapins hagin anat al Baix Empordà aquest cap de setmana com si res no passés, malgrat les advertències dels Bombers i del Govern, confirma allò que la pandèmia ja va deixar clar: l’estupidesa i l’egoisme són epidèmics, i que la majoria només entenen la llei del pal.
Netanyahu reminds me of Tolkien’s and Orwell’s warnings.
Orwell understood the danger.
First, power changes the words.
Killing becomes security.
Occupation becomes defense.
Starvation becomes pressure.
The weak become a problem to be managed instead of human beings to be protected.
A leader who speaks this way is showing the world the moral system behind the policy.
And it is a very old one: the boot, the slogan, and the permission to stop feeling shame.
⚔️A Filo y Arcabuz🔥
🪶Picotazo|👁️
Hay jueces que administran silencio. Y hay instrucciones que parecen pedir un tambor antes de cada folio.
Conviene decirlo con respeto, porque el respeto no es miedo: es método. Nadie sensato discute que un juez pueda investigar. Esa es su función, su carga y su servidumbre. Lo que sí puede discutirse, y debe discutirse, es la forma en que una causa se convierte en ceremonia pública, en relato de desgaste, en procesión de titulares donde cada auto parece escrito con un ojo puesto en el expediente y otro en la grada donde el peluquero peina con raya a la derecha.
El juez Peinado precisamente no necesita enemigos si sus propias resoluciones producen más ruido que claridad y donde está dejando abandonadas todas las causas. Ahí está el punto. No en insultarle. Ni en convertirlo en caricatura. No en regalarle una querella con lazo rojo. La crítica inteligente no se lanza contra la persona, sino contra el fenómeno: una Justicia que, cuando se exhibe demasiado, empieza a parecer menos Justicia y más escenografía.
La toga, como la plomada, sirve para medir rectitud. Pero cuando la plomada se agita como péndulo de tertulia, algo falla en el edificio. Y no hace falta gritar grandes palabras. Basta observar la secuencia: medidas cautelares severas, retirada de pasaporte, prohibición de salir del país, comparecencias periódicas, acusaciones populares empujando el procedimiento, defensas denunciando indefensión, una Audiencia que ya ha corregido pasos anteriores por falta de motivación suficiente. Todo eso no es una opinión: es el paisaje de quien no tiene nada que hacer ante la vida.
Y en ese paisaje hay una pregunta legítima, civil, democrática, casi doméstica: ¿esto busca esclarecer hechos o producir atmósfera indicando que solo la derecha puede tener un presidente del Gobierno? Aviso a navegantes para que naufraguen si son de izquierdas.
Porque el Estado de derecho no se sostiene solo con leyes. Se sostiene con apariencia de imparcialidad, con proporción, con sobriedad, con esa virtud antigua que los romanos llamaban gravitas y que hoy escasea más que el pudor en un plató de sobremesa diciendo que todo es mentira mientras cuentan mentiras. Un juez no debe parecer actor secundario de una crisis política ni de una inquisición genovesa. Debe ser, precisamente, el hombre que impide que la crisis política contamine el procedimiento y haga que la sociedad piense que no hay justicia ni lealtad a la ley, que todo es lawfare y mucha obsesión bajo fenómenos de psicopatología. Es más, pronto hablaré al respecto de la regulación de la acetilcolina.
Pero vuelvo al estrado, sin necesidad de poner una tarima, que mi altura es democrática y sin complejos de soberbia.
Cuando una instrucción avanza envuelta en polémica constante, la institución pierde algo aunque nadie sea condenado. Pierde confianza, incluso entre la policía al ser señalados con alevosía y poniendo el foco en llamarles presuntos posibles cómplices de delitos imaginarios. Pierde autoridad. Pierde ese aroma frío y limpio de las cosas bien hechas y las grapas de los expedientes bien puestas. La Justicia no puede depender de que a unos les caiga bien el investigado y a otros les excite la persecución como la comida en el perro de Pavlov. La Justicia tiene que poder explicarse sola, sin escoltas mediáticos, sin metáforas decimonónicas, sin fraseología de folletín y sin togas que llevan sin lavarse desde el 20 de noviembre de 1975.
Y aquí está el centro del asunto: cuanto más alto es el perfil político del caso, más baja debe ser la temperatura del juez. Más seco el lenguaje. Más precisa la motivación. Más quirúrgica la cautelar. Más resistente el razonamiento. Porque cualquier exceso, cualquier teatralidad, cualquier sombra de improvisación, deja de ser un detalle técnico y se convierte en munición para la sospecha. Y además, como todos ustedes saben, aquí no hay nada, solo persecución a un particular por ser pareja de la presidencia. ¡Pardiez! Me ha poseído el espíritu de Ayuso. ¡Te ordeno que abandones este cuerpo del escriba!
Me recompongo de tan semejante endemoniada y prosigo con mi diatriba.
No se trata de proteger a nadie por apellido, cargo o matrimonio. Se trata de proteger algo mucho más delicado: la credibilidad del sistema. Si alguien ha cometido un delito, que se pruebe. Si no lo ha cometido, que no se le fabrique un viacrucis procesal para que parezca culpable antes de sentarse. Y si la instrucción es sólida, que hable la solidez. Lo demás sobra.
La España seria, si aún queda en alguna esquina con café, periódico y vergüenza, no pide impunidad. Pide garantías. No pide privilegios. Pide Derecho. No pide jueces dóciles. Pide jueces sobrios, reales y a un CGPJ que proteja al ciudadano de las manías persecutorias cual matón en patio de colegio. Hay una diferencia enorme entre investigar con firmeza y convertir la firmeza en espectáculo. La primera fortalece la democracia. La segunda la convierte en mercado de abastos, con cada cual vendiendo su verdura ideológica a gritos e incluso llegando a pensar que Peinado es un muñeco de un ventrílocuo.
Por eso el picotazo de hoy debe ir donde duele sin cruzar la línea: recuerden que la Justicia no aumenta su fuerza cuando sube el volumen. La aumenta cuando baja el ego, afina el fundamento y deja que los autos pesen más que los titulares y la verdad no persiga a los inocentes cual Herodes (ocurrencia para otro picotazo).
Hay jueces que pasan por la Historia porque dictaron resoluciones memorables contra el narcotráfico y el terrorismo. Otros porque dejaron demasiadas dudas alrededor de su manera de dictarlas. La diferencia no está en la fama. Está en el rigor y la consecución de una vida digna, loable y en pacífica armonía entre sociedad civil y poderes.
Y el rigor, como el compás, no necesita aplauso.
Necesita pulso.
Necesita límite.
Necesita saber que una democracia no se defiende convirtiendo el juzgado en escenario con tarima elevada para sentirse alguien más importante, cuando no es más que servidor que recibe su nómina del trabajo de los ciudadanos y ciudadanas de este gran país..
Así que conviene no morder el anzuelo cuando es la piraña la que echa la caña. Solo una verdad antigua, puesta sobre la mesa como quien deja una espada envainada: cuando la Justicia busca foco, la sombra ya ha ganado media batalla.
La otra media se gana cuando el ciudadano, cansado de banderías, acepta que cualquier exceso vale si castiga al adversario. Ahí empieza la ruina para luego justificar sus acosos en el ámbito cotidiano de la calle, vecindades y entornos laborales. Puerta peligrosa para quien deja las llaves. Hoy aplauden unos; mañana llorarán los mismos cuando el mecanismo cambie de dirección. Por eso la regla debe ser una sola para todos: hechos claros, motivación clara, cautelas proporcionadas, silencio institucional. Todo lo demás es pólvora húmeda, incienso barato y política disfrazada de expediente con manchas de tocino de baja calidad procedentes de granjas porcinas como cebaderos del odio.
Y en tiempos de barro, la verdadera valentía consiste en no chapotear: medir, escribir, señalar y dejar que la plomada haga su trabajo. Sin aspavientos. Sin miedo. Sin regalar munición. Porque los hombres y mujeres no tenemos miedo, tenemos DIGNIDAD.
Salud, fuerza y rectitud.
Sello del Escriba. ⚖️△
[✒︎△ | @D_S_Iglesias | ☕️🖋️♟️]
@boye_g En serio? De Elisa Beni, en la razón...Sr. Boye hace tiempo que me tiene descolocada con sus opiniones ... sabiendo que la justicia es a veces solo represalia, venganza e intencionadamente política...cómo pasó con el independentismo y con usted ...
https://t.co/2xufablLMi
Estoy flipando con la dureza de Ignacio Varela, en su día asesor de la factoría de Moncloa, despachó el legado de su antiguo jefe con una crudeza que destila arsénico:
"Para gobernar hay que servir y para ser forajido también, y Zapatero no sirve ni para lo uno ni para lo otro".
Yo prefiero recordar a Gregorio Peces-Barba, quien detectó tempranamente el cambio de clima —o más bien, la degradación— que asoló España durante los tiempos de Zapatero (2004-2011).
Al alertar sobre la deriva de la dialéctica amigo-enemigo, Peces-Barba , uno de los padres de la constitución, expresidente del Congreso y jurista de indiscutible fuste— no hacía sociología barata.
Denunciaba de la sustitución del clásico adversario político, ese al que se combate desde la legitimidad, por el enemigo existencial, al que directamente se aspira a extirpar del mapa.
La deslegitimación del gobierno de Zapatero en la que el PP se manejó con extrema dureza.
El primer gran asalto de este combate de demolición se libró a cuenta del proceso de diálogo con ETA.
La oposición del PP no fue meramente frontal; dinamitó los consensos históricos en materia antiterrorista y mandó a la mierda el Pacto por las Libertades.
La estrategia consistió en convertir el calendario dominical en un viacrucis de manifestaciones donde se proclamaba el alarmismo que Zapatero estaba rompiendo España y entregando las escrituras de Navarra a la banda criminal.
A estas alturas del siglo, sobra recordar en qué quedó aquel apocalipsis y cuál fue el destino final de ETA.
Casi en paralelo, la tramitación del Estatut de Cataluña de 2006 ofreció otro escenario ideal para la hipérbole.
El PP no escatimó recursos: batalló en los tribunales y sacó las mesas a la calle en una frenética recolecta de firmas por toda la geografía nacional, bajo el mantra de que el modelo constitucional saltaba por los aires.
El desenlace de aquellos lodos, por todos conocido, ya sabemos que acabó con el proces en tiempos de M. Rajoy y el "a por ellos."
El Ejecutivo de Zapatero desplegó una agenda legislativa de alto voltaje ideológico —como el matrimonio igualitario o la Ley de Memoria Histórica— que la oposición rentabilizó para estirar la polarización hasta el límite.
Sin embargo, el verdadero Everest del rancio abolengo conservador se alcanzó en 2006 con la implantación de la asignatura Educación para la Ciudadanía.
Lo que la Moncloa vendía como un trámite recomendado por la Unión Europea para instruir a la juventud en el catecismo democrático, el PP y las terminales católicas más ortodoxas lo tradujeron como una suerte de lavado de cerebro a los niños y una injerencia moral.
Dos décadas después, contemplando los barómetros demoscópicos actuales, resulta tierno comprobar el éxito de aquella resistencia: hoy los jóvenes no están precisamente adoctrinados por el progresismo, sino que muestran una preocupante e irónica nostalgia por los tiempos de la dictadura.
Y están encantados con la ultraderecha.
Peces-Barba, que sumaba a su condición de político el rigor de la cátedra y el rectorado, asistió con melancolía al espectáculo.
Lamentó que una materia diseñada para enseñar las reglas del juego y cohesionar a la tribu terminara convertida en un ariete partidista.
Fue la constatación empírica de que en este país la educación nunca aspira a ser un pacto de Estado, sino el tablero perfecto donde ensayar, con absoluto desparpajo, el arte de la fractura social.
Pero la historia a quien le importa, si no sirve para aprender y corregir los errores y sus consecuencias.
📣Esta agencia es la misma que actuó en Brasil en el caso Lula. Es una rama especial de la Seguridad Nacional de EE.UU que bajo la apariencia de perseguir delitos internacionales son palancas de presión contra personas, empresas o Estados.
Mientras aquí los medios y partidos lo ocultan, desde fuera de España hasta la revista Rolling Stone denuncia que Pablo Hasel lleve cinco años en prisión por denunciar al régimen, desde sus redes y canciones.
Sin libertad de expresión no se puede hablar de democracia.
La naturalitat amb què la policia espanyola hostia qualsevol que no es pot defensar, previsiblement per l’esquena i per pura afició, és una d’eixes coses de l’ADN 1939 que sembla que no hi ha manera d’erradicar
🇺🇸🧐“AND YOU STILL DARE TO OPEN YOUR MOUTH…”
Sasha Legerman: This is too accurate not to share.
This Australian’s response to Trump’s rant that “NATO does nothing for America” is absolutely devastating:
“Mate. You run a country where 600,000 homeless people will sleep on the streets tonight.
A country where 40% of adults can’t cover a $400 emergency without borrowing money.
A country where insulin costs more than a car payment, and people ration it just to stay alive.
A country where medical debt is the number one cause of bankruptcy.
A country where women die in hospital parking lots because doctors are too afraid of abortion laws to treat miscarriages.
You imprison more of your own citizens than any country on Earth.
More than China. More than Russia. More than North Korea.
In the land of the free, 2 million people sit in cages, and a quarter of them haven’t even been convicted of anything.
They’re simply too poor to afford bail.
Your life expectancy is declining. You’re the only developed nation where that’s happening.
Your infant mortality rate is worse than Cuba’s.
Your children practice active shooter drills between math and English classes while you sell defense stocks to your friends.
Your minimum wage hasn’t changed in 15 years.
Your teachers work two jobs, your veterans sleep under bridges, and you just spent a trillion dollars flattening a country that never attacked you.
And now a convicted criminal — found liable for sexual abuse, defending a pedophile, sleeping with a porn star, and running the biggest dumpster-fire campaign since the Taliban — is thanking you for yet another disaster.
And you call Greenland badly governed?
Greenland has universal healthcare. Free education. One of the lowest incarceration rates in the world.
Nobody there goes bankrupt because they got sick. Nobody dies in a waiting room because insurance refused treatment.
‘NATO wasn’t there when we needed them.’
When exactly was that, champ?
September 11?
Because NATO invoked Article 5 for the first and only time in history FOR YOU.
Soldiers from dozens of countries deployed, fought, bled, and died in Afghanistan FOR YOU.
Australia wasn’t even in NATO, and we still showed up. For twenty years.
And then you left at 2 a.m. without telling anyone and left everybody else to clean up the mess.
You don’t care that a great nation is being terrorized by your friend, and you haven’t shown it a single ounce of sympathy.
So maybe before calling other countries badly governed, take a look at your own backyard, you aluminum siding salesman with a spray tan.
The only thing badly managed in this picture is your damn mouth.
And you still dare to lecture the rest of the world?”
Her imparatorluk aynı çizgide çöktü. Amerika o çizgiyi çoktan geçti.
Elon Musk birkaç gün önce bir itirafta bulundu.
Dünyanın en zengin adamı, ABD'nin batabileceğinden korktuğunu açıkça söyledi.
"Borcun faizi artık savunma bütçesini bile aştı. Yapay zeka ve robotlar bunu çözemezse, sonumuz gelir."
Ve bu cümlenin altında, kimsenin yüksek sesle anlatmadığı dev bir plan yatıyor.
Anlatıyorum.
Önce şu borcun büyüklüğünü görelim.
Amerika 39 trilyon dolar borçlu. Bu rakamı ödemeyi bırakın, zihinde canlandırmak bile zor.
Son bir yılda yalnızca bu borcun faizine 1 trilyon dolar ödendi.
Aynı dönemde Amerikan ordusunun bütçesi 947 milyar dolardı.
Yani Amerika artık ordusuna harcadığından daha fazlasını, sadece eski borcunun faizine veriyor.
Vatandaşın ödediği her 100 dolarlık verginin 20 doları, tek bir hizmete dönüşmeden, doğrudan bu faizin içinde eriyor.
Normalde hiçbir ülke bu kadar borca dayanamaz. Peki Amerika nasıl dayandı?
Cevabı tek kelime. Petrodolar.
Onlarca yıldır dünyada petrol sadece dolarla alınıp satılıyor. Bir ülke petrol almak istiyorsa, önce kasasına dolar koymak zorunda.
Bu da dolara hiç dinmeyen bir açlık yarattı. Herkes dolara muhtaç olunca, Amerika dilediği kadar borçlanabildi. Çünkü bastığı her doları dünya kapışıyordu.
Peki bu sistemi ayakta tutan neydi?
Amerika'nın denizlere hükmetmesi. Petrolün geçtiği kritik boğazları ve deniz yollarını donanmasıyla kontrol etmesi.
Yani en dipte yatan şey yine ordusuydu. Donanması.
Donanma petrol yollarını tutuyor, petrol dolarla satılıyor, dolara talep hiç bitmiyor, Amerika da bu sayede sınırsız borçlanabiliyordu.
Şimdi zinciri tersten okuyun.
O borcun faizi, artık bütün bu sistemin temelindeki donanmayı bile geçti.
Yani Amerika, kendi borçlanma gücünü ayakta tutan orduya harcadığından fazlasını, o borcun faizine ödüyor.
Dünyanın en büyük yatırımcılarından Ray Dalio, yüzlerce yıllık imparatorluk çöküşünü inceledi ve tam bu anı tarif etti.
"Süper güçler aşırı borçluyken askeri ve finansal kontrolünü kaybettiğini gösterdiğinde, müttefiklerin ve alacaklıların güvenini kaybetmesini, rezerv para birimi statüsünü kaybetmesini, para biriminin özellikle altına karşı zayıflamasını izleyin."
Dalio'nun saydığı maddelere dikkat edin. Her biri şu an tek tek Amerika'nın kapısını çalıyor.
Üstelik Amerika tam bu borç batağındayken, bir de İran'la savaşın içine girdi. Yani Dalio'nun anlattığı o "aşırı borçluyken güç gösterisine kalkışma" tablosunu kelimesi kelimesine yaşıyor.
Şimdi asıl soruya gelelim. Bu borç nasıl ödenir?
Cevabı acı ama net. Ödenmez.
Vergiyi ikiye katlasan yetmez. Bütçeden ne kesersen kes, bu dağın yanında toz kalır. Bu borç geri ödenemez, ondan ancak kaçılır.
Peki nasıl kaçılır?
Tek bir yol var.
Borcu eritmek.
Borç dolar cinsinden. Dolar değer kaybettikçe, geri ödenen o borç da gerçekte küçülür.
İşte Trump'ın "zayıf dolar beni endişelendirmiyor" sözünün asıl amacı da bu.
Bir ülkenin parası değer kaybedince, normalde her şey pahalanır ve halk fakirleşir.
Yani borcu eritmek için doları zayıflatırsan, faturayı kendi halkına çıkarmış olursun.
Tarih boyunca bu tuzağı kimse aşamadı. Borcunu eritmeye çalışan her ülke, halkını enflasyona ezdirdi.
Amerika'nın planı işte bu duvarı yıkmak üzerine kurulu. O duvarı yıkacak şeyin adı, yapay zeka.
Mantığı çok basit.
Robotlar gece gündüz, durmadan üretirse, piyasa mala boğulur.
O zaman ne kadar para basarsan bas, karşısında her zaman yeterince mal bulur. Fiyatın yükselecek yeri kalmaz.
Para değer kaybeder ama hayat pahalanmaz. Açığı robotlar kapatır.
Tarihte ilk kez, bir ülke parasını eritip halkını fakirleştirmeden borcundan kurtulabilir. Çünkü tarihte ilk kez, üretimi neredeyse sınırsız artıracak bir güç var.
Elon Musk'ın o korku dolu cümlesi tam buraya bakıyor. Robotlar zamanında yetişmezse, basılan para doğrudan halkın sırtına biner. Ve Amerika, tarihteki batık imparatorluklara katılır.
Bu plan o kadar ciddi ki, Trump Fed'in başına bunu hayata geçirecek adamı seçti.
Adı Kevin Warsh.
Warsh sıradan biri değil. Yıllarca "faizi düşürmek tehlikelidir, enflasyon yapar" diyen çizgiden geliyordu.
Ama son dönemde fikrini değiştirdi. Artık şunu savunuyor. Yapay zeka her şeyi değiştirdi. Bundan sonra faiz düşse, hatta para basılsa bile, üretim o kadar artacak ki enflasyon gelmeyecek.
Trump tam da bu cümleyi kuracak bir Fed başkanı arıyordu.
Çünkü plan, faizi düşürüp doları eritmeyi gerektiriyor. Bunu yaparken "korkmayın, robotlar enflasyonu tutar" diyecek birine ihtiyaç vardı. Warsh işte o adam.
Ve plan tamamlanıyor. Trump doları zayıflatıyor. Musk üretimi devralacak robot ordusunu kuruyor. Warsh ise Merkez Bankası'ndan parayı akıtacak.
Üç kişilik bir borç eritme makinesi.
Ama işin en ürpertici yanı şu.
Dalio'nun çöküş işareti olarak saydığı son şey neydi? Paranın altına karşı erimesi.
Amerika'nın "kurtuluş planı" dedi��i şeyle, Dalio'nun "sonun başlangıcı" dediği şey bire bir aynı. Doları zayıflatmak.
Yani Amerika kendini kurtarmak için attığı adımın, aslında çöküşünün işareti olabileceğini görmüyor. Merkez bankalarının neden rekor seviyede altın aldığını da buraya not edin.
Peki bu plan tutar mı?
Kimsenin emin olamadığı yer tam burası.
Bir yanda tarih var ve tarih çok net. Borcunu hileyle eritmeye çalışan her güç eninde sonunda çöktü.
Diğer yanda ise daha önce hiç var olmamış bir şey var. Kendi başına, durmadan üreten makineler.
Yani Amerika ya tarihin gördüğü en büyük ekonomik kumarı oynuyor, ya da imparatorlukları yutan o bin yıllık çukuru ilk kez atlayacak.
Ve sonucunu yalnızca Amerika değil, elinde dolar tutan herkes yaşayacak.
Bu benim kişisel analizim.
Gelişmeleri takip ediyorum. Sizi bilgilendireceğim.
Sebastián Trapote.
Jefe de la Policía Nacional durante el referéndum del 1-O en Catalunya, mató por la espalda a José Luis Herrero, un obrero de Badalona, el 8 de junio de 1974.
El policía se benefició el 6 de diciembre de 1977 del decretó de sobreseimiento de la causa al aplicársele los indultos de 1975 y 1977. Luego, ascendido, condecorado y con mano de hierro hasta su jubilación como jefe policial en Catalunya de 2015 a 2018.
Ese 8 de junio de hace 51 años, el obrero estaba ya contra la pared mientras un policía le ponía las esposas, cuando Trapote (en ese momento con 20 años) se acercó y le disparó por la espalda a un palmo de distancia. El disparo que provocó la muerte de Herrero le atravesó el corazón y salió por el pecho.
Mecánico de Badalona, José Luis Herreros, de 29 años, estaba casado y era padre de 7 hijos.
El abogado de la familia tuvo que recurrir a la vía civil para intentar conseguir una indemnización para la viuda. Tras dos primeras sentencias que desestimaban su demanda, el caso llegó al Tribunal Supremo. Y, finalmente, en 1983, casi 10 años después de los hechos, el Supremo dictaminó a favor de Pilar Torres y le concedió una indemnización de 7 millones de pesetas.
Pero la sentencia del Supremo, además, recogía todos aquellos elementos probados sobre el caso y que no se pudieron utilizar en un proceso penal gracias al indulto. Así, el texto señala:
“Sebastián Trapote Gutiérrez reconoció expresamente en declaración judicial haber efectuado un disparo por la espalda a un palmo de distancia del fallecido, José Luis Herreros, mientras se le tenía de cara a la pared y otro funcionario la estaba esposando”.
Mientras no llegó aquella sentencia, en parte resarcitoria, su viuda Pilar Torres no recibió ningún tipo de pensión ni ayuda. Fue desahuciada y tuvo que dejar dos de sus hijos en una institución ante la absoluta falta de recursos para atenderlos. Trapote, en cambio, tenía vía libre para forjar su carrera.
Ya jubilado y en 2019, a raíz de la respuesta de Trapote cuando el presidente de la sala que juzgaba el procés, Manuel Marchena, le preguntó si había sido alguna vez procesado. «Nunca», respondió. Y tenía razón, así fue la ‘transición modélica’.
¿Recordáis cuando el PSOE le reñía a Podemos y a los independentistas por decir que había un problemilla con la Justicia en España? ¿No os dan ganas ahora de acercaros a un diputado socialista y acariciarle la cabeza como se acaricia a un cachorrillo de labrador?
@Rafael_Narbona@Carmeladelebro El grupo PRISA ,Cadena SER y El País, ha sido adquirido por el fondo Amber de capital judío
Por eso la información sobre ZP es idéntica a la de El Mundo,ABC o La Razón.
El sionismo domina la información en España.
Alguna información sobre Gaza en el último mes?
Ya sabéis porqué