Nadie dice lo difícil que es barrer las cenizas de un fuego que cuidaste y que jamás quisiste que se apagara. Al final uno se aferrá a esa pequeña esperanza escondida en el interior, de que un día vuelva a encenderse.
Mi verdadero “open eyes” de este año es dejar de apoyar gente que no es recíproca. Si me dan ausencia, doy ausencia. La indiferencia, la devuelvo; si están, yo estoy; si me dan confianza, soy leal… rec��proco todo, desde el amor hasta el desinterés.