Si mi mamá nunca se rindió, si mi ídolo nunca se rindió, era imposible que lo hiciera yo.
Gracias a todos por su hermosos mensajes, ustedes fueron una parte fundamental de todo esto.
Los quiero mucho.
Abuela, me viste ganar.
Un hombre habla por teléfono en el colectivo:"Pero venite a pasarla a casa con nosotros, sos un amigo, como no te vamos a recibir. Yo te espero. Ya está todo comprado, traete un pan dulce si querés, uno barato, o un vino. De verdad, vení, nos encanta recibirte". Me puse a llorar.