Hay días en los que el pasado decide visitarte sin aviso. Hoy fue el sabor amargo de un despecho y el corazón apretadito por un llanto que, esta vez, sí me permití soltar. Volví a refugiarme en esas canciones que, aunque duelen, no sé cuándo dejarán de tener su nombre 🥀❤️🩹
¿Saben que duele? Ese choque de realidad cuando te das cuenta que Venezuela en un país sin futuro y no quieres perder el resto de tu vida viviendo en modo supervivencia, vivir en Venezuela no es vivir.
Me resulta difícil mantener el equilibrio, justo cuando todo parece ir bien, vuelve el caos. Cómo vivo con la angustia de no tener un diagnóstico claro?
Con ello nacio mi consigna para mantenerme en pie dentro del caos. "Aunque el cuerpo duela, el alma sufra y el llanto asome, nada de eso detiene mi marcha. Al contrario, cada desafío se transforma en el combustible de mi vocación, confirmando que mi propósito es ante todo servir"
Regresar a casa después de ir a la Guaira para atender a las personas, remover escombros, entregar medicinas en los lugares donde el acceso es casi nulo, después de estar horas caminando bajo el sol, después de escuchar tantas historias y ver el dolor que se vive... Es duro
Es indescriptible, te arruga el corazón y parte el alma en cada paso, pero eso mismo te anima a continuar. Me asombró un poco más la fragilidad de la vida, volví admirando la determinación y fuerza que nace en los momentos de vulnerabilidad, lo resteado del venezolano es otro peo
Casi nunca converso con mi mamá pero decirle que "estoy planificando irme" y que su respuesta haya sido bastante positiva y tranquilizadora, me dió un poco de paz ante la inquietud