Te fuiste, pero te quedas en los recuerdos, en los espacios vacíos, en las costumbres, los rizos, las caras, el color de la piel y el sentido del humor. Te fuiste, pero sigues formando parte de nosotros.
Y es así que al estar juntos, podemos recordarte.
A veces me pregunto si me hago esto a propósito. Si quizá... Intento demostrar algo o redimirme, castigarme... Esconderme... Olvidar... Quizá sólo busco un sentido. Quizá simplemente volví a equivocar el camino.
No sé si el caos está enamorado de mí o yo de él.
Quizá es sólo un acto de rebeldía para intentar salir de esta prisión.
Y es que nunca es suficiente, no importa cuánto me desgaste, no importa a cuánto renuncie ¿Y si vivir no forma parte de mis talentos?
Hay madrugadas como hoy en que no puedo evitar pensar si realmente hay algún sitio para mí.
El romanticismo y el buen ánimo me dirían que sí, pero antes de llevarme la contraria, deténganse a pensar ¿Y si no es así?