El centro del campo es un fraude y se han negado a arreglarlo este verano, ok, estoy de acuerdo, muy mal.
Ahora mirad cuantas Ligas ganamos con Modric, Kroos y Casemiro, mejor centro del campo de nuestra historia, y revisad vuestra opinión sobre cuál es el mayor de los problemas.
El Bernabéu siempre ha sido un estadio exigente. Se pitaba para que mejorarse el jugador. Se le hacía entender que no estaba actuando bien. Pitar a un jugador por fallar el primer pase/regate no tiene sentido. Es contraproducente y no ayuda a progresar. Ojalá seamos conscientes de ello y olvidemos el pasado.
Se que venimos de dos años malos y la gente está desesperada, pero esa toxicidad no la podemos enviar al cesped. Si los jugadores tienen miedo/ansiedad cuando vayan a regatear, 1vs1 o sacar la pelota desde atrás lo único que hará es generar jugadas que nos perjudiquen.
Todos a una, a olvidar el pasado y a intentar que Mourinho se vaya ganando del Madrid. Un año malo no perjudica a los jugadores, solo al entrenador. Los jugadores seguirán pase lo que pase.
Hace trece años Mourinho se fue del Madrid y en su último partido en el Bernabéu, más o menos la mitad del estadio le silbó con fuerza.
Hoy, previsiblemente, esa misma gente le aplaudirá. ¿Qué ha pasado en este tiempo entre el Real Madrid y Mourinho? Prácticamente nada.
Y entonces, ¿por qué ese cambio? Porque incluso quienes eran críticos con él se han dado cuenta de que José Mourinho tenía razón.
No obstante, esa misma gente que se dejó comprar por la prensa volverá a hacerlo en esta etapa, que no quepa la menor duda.
Que ahora hay incluso risas en las ruedas de prensa, pero ese buen rollo tiene los días contados. Esperad a que empecemos a ganar, la prensa empiece a intoxicar y el rebaño a comprar el discursito.
«En rojas, los marcadores de Vinícius la ven cada 68 faltas graves y cada 11 los de Lamine. En Europa, Lamine y Vinícius empatan. Cada tres faltas los rivales de ambos ven amarilla. Cada tres. Los dos».
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Mourinho: “Tengo el riesgo de que vais a meses atrás. Ahora Vini es mío. No es un santo, pero lo que le hacen es demasiado. Ahora le doy yo, ahora le das tú. Si yo tengo amarilla, vas tú a por él. Es duro para él. Estamos en la era anti-bullying, pero con Vini aún estamos en la era del bullying”.
Por si alguien tenía alguna duda, LOS DE BLANCO SON LOS MÍOS, se llamen como se llamen y, mientras sigan vistiendo de blanco, SON LOS MÍOS, y los defenderé incluso de quienes se llaman madridistas. A veces, especialmente de esos que se llaman madridistas.
Yo voy con Vinicius, con Diomande, con Güler, con Bellingham, con Cucurella, con Mourinho, con los de blanco…
Con los míos
El problema, y la historia siempre lo confirma, lo tienen los que no vienen
Hala Madrid