Hay un término japonés me encanta es "yutori".
Yutori significa ralentizar deliberadamente el ritmo de vida para poder absorber la vida que le rodea, negándose a apresurarse.
Simplemente elija estar presente, solo observe y evite la presión excesiva del acelerado ritmo de la vida "moderna".
Y un día te vas a dar cuenta de que ya no existe ese bullicio infantil que tanto desgasta; y ese caos armónico es silencio ruidoso porque las hojas del calendario no perdonan.
Y es de repente... de repente caes en la cuenta de que la bañera ya no es un baúl desastre lleno de juguetes, y que no te han dejado en el lavabo ese balón de gomaespuma, ni hay muñecas en un sofá dormido, ni playmobils esparramados por la casa...
Y un día te vas a dar cuenta de que no hay carreras por pasillos interminables; ni risas a hurtadillas en la cama para desafiar el sueño; ni cuentos a quien leer, ni sábanas a quien tapar a medianoche, ni almas respirando sueños...
Y un día te vas a dar cuenta de que la despensa está llena de recuerdos y que sobran platos en la mesa; y que todo está en orden... sin mochilas en el suelo de la entrada, sin lápices desordenados en pupitres de colores, ni esa ropa que no entra en el cesto y que las camas no se deshacen...
Y un día... serás huérfano de tus hijos que crecieron con el permiso de la vida. Y te sentarás en el sillón sabio del libro que echa de menos una voz inocente que le interrumpa. Y cada página que pases, léela con detenimiento porque esa... ya no vuelve. Es la vida.
Emilio Leiva
Visto en redes.
MI TOTAL APOYO PARA EL4TICO
Ellos sí me representan 🔥🇨🇺
Caballero, apoyemos a Tico y a Kamil que se lo merecen 🥹 fueron injustamente detenidos por la S.E. aquí dejo mi granito de arena y es fuego con la Dictadura 😡 ya está bueno ya! Carajo
1/2 La “ministra” de los salarios y pensiones de miseria ha hecho el discurso más insolentemente reaccionario de “la continuidad”. Dice que en Cuba no hay mendigos, sino personas disfrazadas de mendigos. Debe ser que también hay gente disfrazada de “ministra”
@NOgymNOlimits Me encanto porq me recuerda al adolescente lleno de preguntas que fui. Leyendolo me hiciste vivirlo y se me escaparon par de lágrimas. Gracias por compartirlo
El otro día quedé con mi yo de 18 a��os.
lo vi llegar de lejos por el sendero.
justo por esa curva donde siempre sopla el viento.
eran las 07:14h
llegaba tarde.
pero no me importó.
la bruma no se había disipado del todo,
y aún no había amanecido.
iba con una sudadera desgastada
y zapatillas rotas, como siempre nos ha gustado.
barba de varios días y el pelo alborotado.
parecía confiado en la lejanía.
pero los hombros caídos delataban otra cosa.
rabia contenida.
miedo también.
incertidumbre y ojeras de tantas noches sin dormir.
venía con paso rápido, como si la vida se le escapara.
igual que entonces.
me saludó con la cabeza.
sin palabras.
nos pusimos a andar.
hay algo honesto cuando recorres esos senderos,
algo que te saca la verdad de los huesos.
y entonces quiso decir demasiadas cosas,
pero a penas se le entendía nada.
no hacía falta.
sólo compartíamos el camino.
pisábamos el mismo suelo,
la misma gravilla con polvo y tierra suelta.
pero no éramos iguales.
él cargaba con preguntas.
yo, con cicatrices.
entonces me preguntó:
“¿vale la pena?”, preguntó,
mirando al suelo, como si ya supiera la respuesta.
"¿esforzarse tanto?"
me quedé pensando, no necesitaba un sermón.
necesitaba sólo que estuviera allí, andando junto a él.
“sí.”
le respondí sin girarme.
“pero no por lo que crees ahora.
no por logros, éxito o gustar a los demás.
vale la pena por la persona en la que vas a convertirte.”
el sendero seguía subiendo.
respirábamos en silencio.
como si el cuerpo entendiera antes que la mente.
“¿algún día se hace más fácil?
algún día se alivia el peso?”
me dijo.
no quise mentirle, pero tampoco asustarle.
“en algunas cosas sí.”
“en otras, no.”
le respondí.
“pero tú te haces más fuerte.”
“y aprendes a aceptar las cosas como son.”
no quise decirle todo.
que SÍ..., quela vida va a doler.
que va a fallar muchas veces..
que va a estar solo, más de una vez.
pero también…
que va a encontrar sentido en el proceso de crecer
y libertad en el compromiso consigo mismo.
que sanará y ayudará a otros.
mientras sigue aprendiendo cada día.
al llegar al punto más alto, nos detuvimos.
nos quedamos ahí,
mirando hacia ese horizonte en el que soñábamos escapar.
me miró por fin y soltó:
“¿estamos orgullosos de nosotros?”
sonreí.
le puse la mano en el hombro.
no era momento de sermones.
si no de darle apoyo y comprensión.
y le dije:
“estamos orgullosos de que no nos rendimos.
ni siquiera cuando nadie sabía que estabamos al límite.”
se quedó quieto un rato.
luego se dio la vuelta y bajó por el mismo camino por el que habíamos subido.
no nos dijimos adiós.
nunca fuimos buenos en eso.
no nos volveríamos a ver en mucho tiempo.
pero yo seguí hacia delante.
con el corazón más lleno.
y la certeza de que, en cada paso,
llevo conmigo al chico que solo necesitaba saber
que no me había olvidado de él.
que seguiría adelante.
que iba a estar bien.
Una mujer que lo perdió todo en el desastre de las inundaciones le ofrece algo al periodista incluso en su mala situación.
¡Ella es una mujer muy rica! ❤️