Al final, las elecciones terminarán, pero hay algo que nunca olvidaremos: quiénes discriminaron,quiénes fueron racistas,quiénes se burlaron, insultaron y hasta despreciaron al Perú profundo.
Porque ahí mostraron su verdadero rostro. La política pasa, la dignidad y el respeto,no.
Como feminista latinoamericana espero con todo mi corazón que Perú jamás le dé una oportunidad a la perra malparida de Keiko Fujimori y que su vida siempre sea la de una fracasada miserable.
Nacer en otra época nunca me quitó la empatía con los familiares de las víctimas de la dictadura de Alberto Fujimori. Aproveché mis privilegios para estudiar e informarme, siempre pensando en servir al pueblo. Por memoria y dignidad FUJIMORI NUNCA MÁS.