Uno se cansa, de decir muchas veces que es lo que le hace sentir mal y aún siguen haciéndolo, uno se cansa que no demuestren el suficiente interés, se cansa de perdonar y que vuelvan a lo mismo. Uno tiene su límite, uno se cansa y cuando eso pasa te vas y ya no hay regreso.
Estoy totalmente convencida de que 2019 fue el último año normal que tuvimos. Desde entonces, parece que todo está roto. Todos están constantemente ansiosos, el tiempo pasa demasiado rápido y nada parece real. El mundo como lo conocíamos simplemente desapareció.
una vez me dijeron “cuando no ponés límites, terminás enojada con vos, no con los otros” y empecé a ver cuántas veces me fallé por no querer incomodar a nadie.