Dios, si mi destino es caminar sola por mucho tiempo, entonces también dame la fuerza para no sentirme vacia cada vez que veo a otros siendo amados como yo quisiera serlo.
A veces uno también está roto por dentro, pero igual se pone de pie para sostener a otros. Ayudar nunca molesta… lo que duele es cuando nadie se da cuenta de que vos también necesitabas que te sostengan un ratito.
Espero que algún día alguien me ame tanto, pero tanto, que le de pánico hacerme derramar una lagrima, y que le asuste la idea de pensar en hacerme mal y lastimarme.