Nadie habla del duelo y el limbo que implica dejar de ser quien eras sin entender todavía quién eres ahora. Ni de cómo, en ese proceso, se van difuminando lugares, personas y versiones de ti que alguna vez sentiste tan propias.
No olviden el tremendo privilegio que es estar sanos, tener trabajo y comida. No lo minimicen, ni lo pierdan de vista nunca. Y sobre todo, agradezcan por ello.