— Genial, gracias.
No esperaba que cediera de forma tan rápida. Pero lo agradece.
— Me gustaría que habláramos. Arreglar un poco las cosas. ¿No te parece? Genuinamente me pareces un tío genial y siento haberte ocultado quien era cuando nos conocimos.
— Más que extrañarme, me duele un poco Mafuyu. Supongo que siempre pensé que podríamos ser amigos.
Encoge los hombros, sin dejar de mirarlo.
— Si hay alguien nuevo en tu vida quiero saberlo. Es solo eso.
¡Claro que mentiste! Aún sigo sin entender porque te acercaste a Uenoyama a mis espaldas.
-Suspira, cruzando los brazos sobre su propio pecho-
Si tantas ganas tenias de conocerlo, no me habia importado presentártelo.
Bueno. Seguramente...
— Vale, tienes un punto ahí. Puede que acercarme a él sin decirle quien era fuera una muy mala idea.
Pero si le hubiera dicho que era yo, igualmente no habría querido conocerme.
No le mentí, solo obvié un poco la realidad.
No tiene que molestarse porque bromees conmigo. Pero me parece que la ultima vez que hablasteis, la cosa no fue bien.
¿Me equivoco?
Entonces, no estará muy "animado" con la idea de ti en general.
–Pone los ojos en blanco ante sus palabras, soltando todo al aire antes de hablar.–
Y tú siempre has sido tan insufrible que parece que lo haces a propósito, Yuki.