Después de cierta edad, ya no podemos culpar a la infancia, al padre ausente, a la madre tóxica. Eso explica mucho, pero no lo justifica todo. Llega un punto en el que ya no somos consecuencia del entorno, somos producto de nuestras elecciones.
Qué bonito es escuchar música sin ningún prejuicio social. ¿Quieres poner Rock 80’? Ponlo! ¿Ponemos Bad Bunny? Dale! ¿Ponemos cumbia o corridos? Por supuesto! ¿Ponemos a los Beatles? Claro que si! Puro disfrute