El estudiante idealiza la Medicina. La universidad le brindará el saber, pero recién como médico descubrirá el sufrimiento y es ahí donde se revela su vocación. No se trata solo de curar cuerpos enfermos, sino de acompañar existencias vulnerables. Y eso también exige compasión.
La dialéctica, la imagen del guardapolvo blanco y el estetoscopio en el cuello, pueden ser percibidos por los pacientes como símbolos de poder. "Cuando el conocimiento se convierte en poder, la ignorancia equivale a esclavitud”. La Medicina significa "servicio", nunca "poder”.
La experiencia no consiste en lo que se ha vivido, sino en lo que se ha reflexionado, para aprender a vivir mejor. "Si quieres miel no debes patear la colmena".
5 temas debes recordar para tu vida hospitalaria:
1. Pedir potasio antes de dar insulina
2. Preguntar por alergias antes de penicilina
3. Preguntar por asma antes de betabloqueantes
4. Preguntar si esta casado antes de dar tu numero por artículos medicos al cirujano.
5. Revisar creatinina antes de dar metformina.
5 objetivos todo medico deber tener el 2026:
1) Hacer actividad física y predicar con el ejemplo.
2) Aprender eco a pie de cama
3) Aprender un tema medico nuevo cada dia
4) Comer saludable
5) Tener minimo 6 horas de sueño.
¿Cual añadirias y cual quitarias?
Pobreza y salud, siempre serán incompatibles. Los pobres son usados por la política. No llegan a educarse. No leen, creen; no viven, obedecen; no opinan, aceptan; no tienen salud, sufren. Por su ignorancia y sus carencias, se enfermarán más y morirán antes que los ricos.
Los médicos no son científicos ni filósofos, pero deben utilizar la ciencia para discernir lo verdadero de lo falso y la filosofía para distinguir lo importante de lo irrelevante. Como sentencia Lou Marinoff, a veces hay que recurrir a “Más Platón y menos Prozac”.
Uno se hace médico lentamente, desde el estudio solitario y las guardias agotadoras, hasta la frustración de no tener todas las respuestas. Aprendió a mirar placas y a distinguir signos clínicos, pero no a ver sus límites y superar temores. Una dimensión ignorada en la formación.
La Facultad enseña a diagnosticar y a tratar. Pero no enseña a mirar a los ojos a un paciente que está muriendo. No enseña a soportar el error, ni el desgaste, ni el silencio, ni el sufrimiento ajeno. Para sobrevivir emocionalmente a la Medicina, hay que ser autodidacta.
….Quien elige esta profesión, debería reflexionar por un momento y preguntarse por qué quiere estudiar Medicina y además para qué quiere hacerlo. Porque esa diferencia, aunque sea sutil, podría marcar el rumbo de toda una vida.