El oso eventualmente entendió que la mujer no estaba interesada, se fue, y no escribió 20 tweets sobre cómo el feminismo es el cáncer de occidente: punto para el oso.
Mi hermana vive en Puerto Madryn. Un invierno, estando con su familia en Capital por enfermedad de nuestro papá, se congeló el agua en las cañerías; al expandirse en volumen dichas cañerías explotaron rompiendo también las paredes. Cuando se descongeló se inundó toda la casa.