Gracias abuelita, por cuidarme cuando era pequeña, por recibirme en tu casa, por darme tus ricas comidas, por tus platicas, por siempre tener las puertas abiertas y por amarme tanto.
Un saludo hasta el cielo 🤍
Si ya no me siento feliz en una casa porque encuentro goteras que no puedo arreglar, me mudo, pero no la prendo fuego ni la tiro abajo.
Hay que aprender a retirarse de los lugares con el mismo amor que se llegó, sea cual sea el motivo de la mudanza y no estoy hablando de casas.