@Ritchie10575263 Sí, no podría explicarte el adictivo sabor del placer. Cuando la como, la bebo, la saboreo, es un sabor diferente, glorioso. Sabe a amor, a deseo, complicidad, confianza y muchísima diversión
… y luego presentarle todo aquello que lo enloquece, lo que deberá acariciar, lamer y chupar para, posteriormente, penetrar con pasión y locura hasta llevarnos al orgasmo.