El @ppmadrid es muy liberal hasta que viene el Papa y todo son ayudas públicas y uso de recursos públicos para los peregrinos y las empresas. Lo mismo se ceden colegios públicos que se dan exenciones fiscales. Todo con aroma de cacicada y cortijismo
He vuelto a disfrutar X gracias al @RayoVallecano. Por eso pido perdón a todos aquellos que han flipado de repente con que no hablara de branding, marketing o podcasting.
Con este post vuelvo a la rutina, pero antes de acabar...
[Abro hilo]
#RayoVallecano#Branding#Leipzig
GRACIAS DESDE LO MÁS PROFUNDO DE MIS ENTRAÑAS
Quiero daros las gracias. Necesito daros las gracias. La Conference me ha regalado luz en un presente de tinieblas. La desazón no es por perder la final, sino por saber que este viaje se ha terminado.
Los aeropuertos y camas de matrimonio con Pako. Los temblores de tierra (y de alma) de Dámaso. Los abrazos de gol de Iñaki. Las fotos a cascoporro en plazas, bares, gradas y puertas de embarque. Las cenas de madrugada en Barcelona en casa de la familia de Jorge. El durum a las mil en Samsun con nuestro médico rayista de cabecera. El cariño y el respeto como alimento del corazón en cualquier chincheta del continente. Navegar con mi gente en la vida real.
Las caras conocidas de todos los viajes. La camiseta de Antonio en la piel de Lola. La comida casera con Maite y David. Los tarjetazos vía Skyscanner desde la zona visitante del estadio de turno. La carita de Paula cuando le confirmé que tenía billete y entrada para Leipzig. Flotar rodeado de gritos en la plaza de la Fan Zone. Los corteos, las videollamadas, los pokes del aeropuerto de Charleroi, el running por las terminales de Budapest, el “ir por toda Europa hasta ganar la Copa”.
Gracias desde lo más profundo de mis entrañas a todos con los que me he cruzado durante el mejor viaje de mi vida. Ha sido una experiencia apoteósica. Queda registrada como la aventura que me sacó de la prisión emocional para disfrutar en ese parque de bolas coloreado con franja roja.
Siempre soñé con narrar una final del Rayo en la radio. Pero joder, esto ha sido infinitamente mejor. El camino fue maravilloso y ya es eterno. Porque no es sólo hacer historia. Es hacer historia… todos juntos. Os lo debo. Nunca lo olvidaré. Nunca os olvidaré. Vallekas siempre será casa.
Estos días hemos sido tremendamente felices acompañando a nuestro equipo en Leipzig.
No vamos a negar que duele la derrota, pero más duele volver a Madrid y comprobar como retrocedemos de nuevo a los 70 y a la censura.
Lo que el Rayo Vallecano nos niega, UEFA nos lo concede.
NO CONOCÍ MAYOR VICTORIA QUE CONTIGO EN UNA DERROTA
“Amazing fans, congratulations”. Ese es el regalo que los hinchas del Palace ofrecieron a la riada de rayistas que salían del estadio en la madrugada de la ciudad que acogió la primera final. El rayismo ha dejado huella en Europa. Se ha vaciado, ha exhibido cuerpo y alma en esta aventura. Un viaje apoteósico.
Las lágrimas tras perder una final desgarran el corazón. Porque es la tristeza de tu persona favorita, de tu gente, de aquellos con los que has compartido escalas, tarjetas de embarque, cervezas, abrazos y goles. El silbido del árbitro fue la aguja del desconsuelo. El paragüero se aleja de Vallecas, pero el orgullo ha calado hasta la eternidad.
El aeropuerto de Leipzig ha fotografiado los cadáveres de cientos de vallecanos. Mayores, medianos y pequeños, todos extenuados por el exceso emocional y emocionante. Se acabó la ficción, desciende el telón de la obra de teatro más bonita de todos los tiempos. Es imposible sacudirse la amargura de sospechar que el primer equipo de Vallecas jamás se verá en otra como esta.
La bendita Conference ha permitido sacar el barrio con chinchetas repartidas por el continente. La vida no es ganar o perder, esa simpleza es una mierda. La vida son los que comparten contigo las escasas victorias y los que te agarran de la mano en las numerosas derrotas. Los que te empujan a calentarte otra vez con la tarjeta de crédito porque puede ser la última eliminatoria. Los que posan en las decenas de momentos desde Gotemburgo hasta Leipzig. Los que entonan la última canción cuando aparecen los créditos del final en la T4.
“Hemos hecho historia juntos”, reza la firma que un amigo le dejó a otro en la camiseta varias horas antes de la final. El camino no ha llevado a Vallekas hasta un subcampeonato. Le ha guiado, sueño a sueño, hasta el infinito del sentimiento de pertenencia.
"Me alegro de que el Rayo perdiera porque no había banderas españolas en la grada"
Pero
"Ojalá Francia gane y España se la pegue en el Mundial por no llevar jugadores de mi equipo"
Esta gente tiene derecho a voto y se llaman patriotas
Madre mia
Dicen que no hemos ganado... Pero he visto a rayistas ayudando a rayistas, peñas organizando vuelos y buses, rayistas regalando códigos, rayistas invitando a rondas, rayistas regalando recuerdos, abrazos eternos antes durante y después del partido.
Os puedo confirmar en riguroso directo, y aún desde Medellín (Colombia), que el miércoles en Leipzig estará la bandera más ACOJONANTE de la historia del rayismo, gracias a la gestión de @montejanovk:
LA DEL BOTE DE FRUCO.
⚡El EuroRayo también juega contra el olvido
📹 Los mayores del centro de día Sanivida de Puente de Vallecas, con problemas de memoria, han protagonizado un emotivo vídeo por la final de Leipzig
💕“Nuestros mayores querían animar a su equipo” https://t.co/gn7Ylh091c