Se me oprime el corazón al conocer de la triste noticia del fallecimiento del Comandante Ramiro Valdés Menéndez, un héroe, un hombre de honor, maestro, compañero; a quien admiraremos, respetaremos y recordaremos siempre.
Nuestras condolencias a familiares y amigos
¡Gloria eterna!
Ha partido a la eternidad otro de los padres fundadores de la Revolución Cubana, tu ejemplo se multiplica en millones de cubanos. #HonorYGloria#PorSiempreRamiro#LatirAvileño
La partida física del Comandante de la Revolución, Ramiro Valdés Menéndez, duele profundamente, como la de un padre.
Así lo quise y respeté siempre. Así recordaré su apoyo y consejos, su discreta colaboración y ejemplar consagración al servicio de la Patria.
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El Comandante de la Revolución Ramiro Valdés fue el único combatiente que participó en todos los acontecimientos relevantes de la Revolución Cubana -algo reconocido por Fidel-: en el Moncada, la prisión, el exilio en México, la travesía del yate Granma, la guerrilla en la Sierra Maestra y la invasión al centro del país. Después del triunfo siguieron los combates y las emboscadas, solo que entonces la guerra fue callada. Él ha sido también el Comandante de la guerra silenciosa
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🇨🇺| A rendir el primer homenaje al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, a su compañero del Moncada, del Granma, de la Sierra y de toda la obra después del triunfo, llegó en la mañana de este martes el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder al frente de la Revolución cubana, a la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Junto a Raúl, en la primera guardia de honor a un hombre que dedicó su vida a la defensa de la Patria, estaban el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; y los ministros de las FAR, General de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera, y del Interior, General de Cuerpo de Ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas, ambos miembros del Buró Político.
Poco antes había sido colocada en el centro del salón la urna que atesora las cenizas del revolucionario íntegro, de lealtad absoluta a Fidel y a Raúl, enamorado, como él mismo dijo, de la Revolución.
A un lado, las dos estrellas que lo acreditan como Héroe de la República de Cuba y del Trabajo; al otro, las numerosas distinciones y condecoraciones que mereció por su excepcional hoja de servicios. Allí, muy cerca de la urna, doblada en triángulo, sobresalía la bandera cubana que trajo de Bolivia junto a los restos del Che y de la cual nunca más se separó.
Otra bandera, rematada con un lazo negro en señal de duelo, y cinco ofrendas florales en nombre del General de Ejército, del Presidente Díaz-Canel, de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, del pueblo de Cuba y de la familia, también custodiaban al Héroe que no le gustaba hablar en primera persona ni ser protagonista de algo que, decía, «todos hemos hecho de forma muy natural, a partir de que el deber nos llamó».
Al concluir la guardia de honor, Raúl y Díaz-Canel depositaron rosas blancas para sellar el tributo, seguidos por los Ministros de las FAR y del MININT.
Entonces llegó el abrazo sincero del General de Ejército y del Presidente a la familia del Comandante Ramiro, a Alicia, su compañera de vida, a sus hijos y a todos los presentes, orgullosos del rebelde, del guerrillero, del hombre humilde entregado por entero a la construcción de la Cuba nueva que nació en 1959.
Sobre Ramiro, a quien siempre consideró un hermano de lucha, pues juntos defendieron las mismas ideas y principios, el General de Ejército dijo, justo cuando se le entregó el Título Honorífico de Héroe del Trabajo: «tuvo el mérito y el honor, que no tuvimos los demás, de ser el segundo jefe de la columna que dirigió el Che para llegar hasta Las Villas».
Fiel a esa historia y a su última voluntad, este jueves, el Comandante de la Revolución se volverá a reunir con el Guerrillero Heroico para descansar en el Mausoleo del Frente de Las Villas, en el Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara, de la ciudad de Santa Clara.
No se puede pasar a la inmortalidad sin llamar la atención, como hubiese preferido el Comandante Ramiro. Hoy, cuando Cuba le rinde honores, hay que hablar de su entrega y compromiso, y de sus proezas, a las que siempre deberemos regresar para entender todas las cualidades de un revolucionario.
El Comandante Ramiro no quiso ser protagonista, pero lo fue y lo seguirá siendo de la obra extraordinaria que es la Revolución, que como él aseguró, «no nació para morir, sino para continuar en el tiempo».
#PorSiempreRamiro
Tomando de @PresidenciaCuba
Cuesta imaginar el camino por delante sin su acompañamiento lúcido, sin ese empujón que significaba verle amanecer en la vanguardia de las misiones más complejas, con la autoridad y la hidalguía del combatiente que no se permitió descansar, ni a los 94 años.
#PorSiempreRamiro
Mientras hay algunos que piden intervención a cuba. Existe profesionales que abogando por no renunciar al derecho a la vida a que juntos Si podemos en ciego de avila. La salud es sagrada .
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