La otra persona necesita saber que eres independiente, que estar con el o ella es una elección y no una necesidad. Que tienes ambiciones, proyectos que van más an ella de la otra persona y que es un complemento, no la base.
El mismo error de siempre. La enorme mayoría de mujeres (y hombres) no se enamora de lo que la otra persona sienta por el o de cómo esa persona le trate, si no del valor percibido en la otra parte. No le dejas de gustar por ser romántico o …
Conclusión
Por muy buen tío, atento, cariñoso, romántico que seas, si viene un tío que le parezca más atractivo se la lleva de calle
El amor de S.XXI da terror
… cariñoso, si no que lo que tu entiendes por romanticismo, cariño o “buen tío” es entregarlo todo, alienar tu persona en ella, no poner límites y ponerla en el centro de tu vida. Eso no es ni será nunca atractivo.
Es de coña La cantidad de españoles a favor de estas cosas y aún así no se hacen. El único razonamiento lógico es el obvio, que este gobierno está cogido por los huevos y se arrodilla por el paisucho de ahí abajo.
Tres anuncios que el Gobierno debería hacer hoy:
- España vuelve a su posición histórica sobre el Sáhara.
- España va a defender su integridad territorial con sus aliados de la UE y la OTAN.
- España no participará en la organización del Mundial 2030 si no alberga la final.
El Gobierno de España está volcado en dar una respuesta inmediata a la situación en Ceuta.
Estamos movilizando todos los recursos necesarios, trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales, y preparando las medidas necesarias para recuperar la normalidad lo antes posible. Así se lo acabo de transmitir al presidente @JuanVivasLara.
Es el momento de construir soluciones, con responsabilidad y cooperación.
Todo lo que no sea cortar las relaciones diplomáticas con Marruecos, cortar el comercio, cerrar la frontera y poner al Ejército en la valla, es una bajada de pantalones.
Marruecos se viene arriba porque tiene el respaldo de Estados Unidos y de Israel.
El problema es que aquí nadie pone los cojones encima de la mesa y no hay soberanía en ningún lado.