Llevo 10 años en una relación sana y os puedo decir que:
- "Yo soy así y así me tienes que aceptar" es un big no-no. Es un argumento de persona tóxica.
- Las relaciones se basan en la comunicación y en pulir las actitudes que afectan tanto a uno como a otro.
- Obviamente y teniendo 2 dedos de frente, no hablo de "Transfórmate en quien YO quiera", OBVIAMENTE, que he visto a gente aún peor usar el primer punto como excusa para ser tóxicos.
Si tenéis un poco de raciocinio sabéis dónde están los límites.
Que los chavales jueguen al fútbol, no. Pero que haya siete bolivianos ocupando media playa entre las sillas, la mesa, la sombrilla y su puta madre mientras tienen puesto en el altavoz a toda hostia su música de mierda, por supuesto.
País dominado por la charocracia.
Como nunca responde a WhatsApp, @SekiamPKM se va a enterar por este tweet de que le he hecho una maceta Bulbasaur
NO ME LO PODÍA GUARDAR HASTA QUE NOS VEAMOS LO SIENTO
@TheYisusOne También te digo... antes he salido contra estos 2 con mi Raichu Y + Pelipper, el rival esperaba un sorpresa + viento afín, he metido electrocañon + vendaval, los 2 han volado y se ha retirado en el primer turno jeje
Sé perfectamente que este tipo de post son inventados y no son historias reales... pero me parece muy sincero, que suma en la forma de ser y de actuar y de como a veces con un simple acto con un desconocido, puedes cambiar a una persona.
Tengo un cliente que viene a desayunar a mi cafetería desde hace 7 años.
Siempre llega a las 6:30.
Siempre pide lo mismo:
Café solo.
Tostada con aceite.
Y siempre deja la mesa limpia antes de irse.
Nunca ha hecho ruido.
Nunca ha tratado mal a nadie.
Nunca ha pedido nada especial.
Solo entra, saluda por su nombre a quien esté en la barra y dice:
“Buenos días, que tengáis buena jornada.”
Hace una semana dejó de venir.
Me extrañó, porque hay personas que forman parte de tu negocio sin que te des cuenta.
No son clientes.
Son rutina.
Son presencia.
Son casa.
Ayer apareció.
Más delgado.
Con la mirada cansada.
Se acercó a la barra, sacó unas monedas del bolsillo y me dijo:
“Vengo a pagar lo que debo de la semana pasada. Me quedé sin trabajo y no quería desaparecer sin dar la cara.”
Después bajó la cabeza y añadió:
“De momento no podré venir más.”
Le empujé las monedas de vuelta.
Le puse su café.
Su tostada.
Y le dije:
“Mientras estés buscando trabajo, aquí desayunas igual que siempre.”
Se le llenaron los ojos de lágrimas.
No por el café.
No por la tostada.
Sino porque a veces una persona no necesita que le soluciones la vida.
Solo necesita sentir que no ha perdido su sitio en el mundo.
Prefiero perder unos desayunos antes que perder la oportunidad de cuidar a alguien que durante 7 años trató mi negocio con respeto.
La gente buena no siempre pide ayuda.
A veces solo desaparece en silencio.
Por eso hay que mirar más.
Preguntar más.
Y cuando la vida golpea a alguien que siempre fue correcto contigo, no sacar la calculadora tan rápido.
A veces no se trata de vender.
Se trata de humanidad.
‘Pausa de hidratación’ con 19 grados y lluvia en Toronto. Deberían ir buscando otro eufemismo
- parón de facturación
- momento de imprimir billetes
- F5 de ingresos
- ‘zona Infantino’