Mi vecina tiene 74 años y lleva meses pidiéndome pequeños favores. Que si bajarle una bolsa de basura, traerle pan, mirar una carta que no entiende o acompañarla a la farmacia. Al principio no me importaba, pero llegó un punto en que pensé que se estaba aprovechando. Un día le dije que no podía depender de los vecinos para todo. Se quedó callada, me dio las gracias y dejó de pedirme cosas. Dos semanas después me la encontré en el portal y me dijo una frase que me hizo sentir como una mierda...