Esta semana el ambiente se mueve fuerte en lo colectivo. Se sacuden grupos, amistades y proyectos compartido y queda claro qué espacios ya no van con tu visión de futuro. Primero aparece una energía intensa que empuja a tomar postura y luego llegan esas conversaciones, acuerdos y encuentros que ordenan ideas y acercan a las personas correctas. Se redefine con quién sí y hacia dónde.
Esta semana es un reset emocional. Vuelven las ganas, el deseo, la confianza. Se activan conversaciones que sanan, decisiones que liberan, vínculos que se transforman. Lo que parecía confuso, ahora se ordena. Lo que te dolía, ahora te impulsa. Y aunque estés soltando algo, en el fondo ya sabes que estás abriendo espacio para algo mucho mejor.
La Luna en #Géminis trae ligereza, pero la mente no para. Es un día para hablar, escribir, conectar ideas… pero también para preguntarte si estás llenando el silencio por incomodidad.
Este Mercurio retrógrado en Aries está eliminando todas las conexiones falsas. Al final del retrógrado, solo quedan las conexiones auténticas y predestinadas. Dile adiós a las tonterías. Vampiros energéticos, exparejas tóxicas, cualquier cosa de baja energía. Nada sobrevivirá a este retrógrado.
Superar la etapa de enamoramiento e idealización hacia una persona para al fin entender: No, no eres perfecto.
Me molestan cosas de ti y a ti de mí, pero aún así quiero correr a abrazarte todos los días, porque te elijo por sobre toda situación.
Eso es amor.
honestamente no tengo ganas de sanar a nadie, ni de enseñarles cómo tratarme, mucho menos de pedir cosas o que me entiendan. Cada quien da lo que le nace o hace de corazón, por ahora en mi vida solo quiero tranquilidad y estabilidad.