Todo cambia cuando te das cuenta de que nadie te debe nada. Nadie te debe atención, amor, amabilidad, apoyo, ni siquiera consideración. Acepta que no puedes controlar cómo te tratan, pero algo que sí puedes controlar es dónde permaneces y a dónde no vuelves nunca.
mejor soltera. Imaginate estar con alguien que te obliga a convertirte en detective, terapeuta y salvavidas. Que tenés que rogarle por lo que cualquier persona daría sin pedirlo y vivir justificando lo injustificable. La soledad nunca va a doler tanto como quererse poquito.