Queda el amor del hincha. El que se fue en bicicleta, el nene que vendió su play, el que vendió la moto, el que se endeudó hasta las pelotas. Después, no queda más.
Hace 10 años tenía fé que el único que nos podia llevar a levantarla otra vez eras vos. Hoy estuvimos cerca y no dudo que este es el camino para alcanzarlo. Espalda con espalda.
Juan Román Riquelme en Boca para toda la vida.