La depresión de los 25/30 es entender que nadie viene a rescatarte.
Ni una pareja, ni un trabajo, ni un golpe de suerte.
Sos vos, con lo que hiciste y con lo que no.
Te prometo que si un día regresas, no encontrarás ni un reclamo, ni una pizca de mis errores, ni un poco de lo que nos destruyó. Solo encontrarás un abrazo grande, un beso en la frente, un cafe caliente...
Y en mis palabras hallarás Cuánto te extrañe.