En 2006, antes de debutar como entrenador, Pep Guardiola se tomo el tiempo de ir a Argentina especificamente a visitar a Marcelo Bielsa a su casa, 11 horas reunidos estuvieron, hoy uno de los mejores entrenadores de la historia, jamas me van a hacer creer que Marcelo es mal tecnico, que es mala persona o que no estuvo a la altura de este proceso, que cada uno se haga cargo de sus errores, si no les gusta entrenar, aprender y seguir creciendo como futbolistas, que se queden en sus clubes y aca no vengan mas, hay muchos que darian lo que sea por jugar en la seleccion y ser dirigidos por alguien como Bielsa, lamentablemente nos vamos a arrepentir y el tiempo le dara la razon a este señor.
Uruguay perdió puntos por errores propios, producto de la desatención en jugadas claves.
Bielsa hoy dijo que en una de las charlas los jugadores pidieron reducir el tiempo de charlas a menos de 10 minutos por sobresaturación.
TODO CIERRA.
Gracias y perdon Marcelo Bielsa
Para estar dos horas haciéndose un peinado con un barbero tienen todo el tiempo del mundo.
Para analizar quince minutos a su próximo rival no tienen tiempo y les da ansiedad.
Pensar que hay gente que defiende a estos jugadores.
La conferencia de este señor fue simplemente excelente. Asumió responsabilidad, dio explicaciones brindando informacion y protegió a sus jugadores.
Bielsa fue mucho DT para una selección que no estaba dispuesta a hacer un cambio generacional. Su intención nunca fue dejar expuesto el problema que hoy tiene Uruguay, pero indirectamente lo hizo.
Clase magistral de Bielsa.
Los jugadores le soltaron la mano, no solo fueron en contra del entrenador en lo actitudinal sino que pidieron reducir las charlas que consistían en la información, explicación de los entrenamientos con propósito de reducir el tiempo de los mismos y también la corrección de problemas sucedidos en los partidos porque les ¡¡¡SATURABA!!! escuchar más de 10 minutos.
Es el problema cuando tenes jugadores que van a pasear a la selección, van a hacer amigos, scrollear minas, Bielsa les planteó profesionalismo a tipos que no terminaron la secundaria, les alteraba seguir las ideas de un entrenador que iba a favor del éxito.
Querían el amiguisimo que no trajo nada a la selección, pidieron unificar los entrenamientos porque querían estar rascandose el culo todos juntos, sabiendo que el entrenador quería verlos a todos para que se mostraran sus aptitudes.
Bielsa quiso profesionalizar nuestra selección pero los jugadores, dirigentes y periodistas no lo van a entender porque son incompetentes e incapaces.
Continuarán bajo esta senda del fracaso.
Carta abierta a Marcelo Bielsa
Querido Marcelo:
Te escribo después de escuchar tu última conferencia como entrenador de Uruguay. No fue una despedida más. Fue una de esas intervenciones que obligan a apagar el ruido para escuchar lo que hay detrás de las palabras. Porque, más allá del fútbol, hablaste de algo mucho más profundo: de la responsabilidad, del fracaso, de la soledad y del precio que tiene sostener una convicción.
Tu liderazgo siempre fue total. Exigente hasta el límite, obsesivo con los detalles, inflexible con los principios. Nunca pediste menos de lo que creías posible. Les pediste a tus jugadores el cuerpo, la cabeza, el corazón. Y ellos respondieron. Corrieron, se comprometieron, intentaron.
Pero vos mismo reconociste que sostener esa idea les costó demasiado. Que mientras algunos equipos juegan con naturalidad, el tuyo necesitaba un esfuerzo permanente para parecerse a lo que imaginabas. Ahí aparece una verdad incómoda: no alcanza con que un líder convenza; el desafío es que su visión deje de depender de él y termine habitando a los demás.
Porque un liderazgo puede despertar compromiso y, al mismo tiempo, generar un peso difícil de sostener. Puede movilizar y también agotar. Puede inspirar, pero si toda la energía nace de quien conduce, el riesgo es que el proyecto nunca termine de ser verdaderamente colectivo.
Y entonces llegó esa frase que todavía resuena: “Soy el responsable de esta decepción.” Después vino otra, todavía más dura: “Lo que yo le dejo al fútbol uruguayo es nada.”
No sé si esa afirmación es verdadera. Creo, más bien, que es la forma que encontraste para hacerte cargo sin buscar refugio en las excusas. Pero también revela algo que excede al fútbol: la inmensa soledad que muchas veces acompaña a quien lidera.
Vivimos en una época que reclama procesos, pero solo aplaude resultados. Que habla de construir, aunque tenga cada vez menos paciencia para esperar y escuchar. Que celebra el esfuerzo únicamente cuando termina levantando una copa. Si no hay triunfo, pareciera que nada existió.
Por eso también resulta tan incómodo escucharte. Porque te negaste a fabricar un relato que maquillara la derrota. Pudiste hablar de crecimiento, de identidad, de bases para el futuro. Elegiste no hacerlo. Preferiste una verdad que duele antes que una mentira que tranquiliza.
Y, sin embargo, ahí también aparece una paradoja. Los seres humanos no vivimos solo de resultados. También vivimos de los relatos que nos ayudan a darle sentido a lo que atravesamos. No para negar la realidad, sino para poder seguir caminando después de una caída. A veces la verdad necesita de la esperanza para no convertirse únicamente en peso.
Creo que es por eso que tu figura genera tanta admiración como resistencia. Porque nos enfrenta con nuestras propias contradicciones. Queremos líderes auténticos, pero que no incomoden. Queremos exigencia, pero sin desgaste. Queremos excelencia, pero sin atravesar el costo emocional que implica alcanzarla. Queremos procesos largos… siempre y cuando den resultados rápidos.
Tu paso por Uruguay no habla solamente de vos. También habla de nosotros.
La pregunta no es si Bielsa fracasó o no. La pregunta es qué hacemos como sociedad con quienes se animan a sostener una idea cuando el éxito no llega. Si solo sabemos medir el valor de una persona por el resultado final, entonces no estamos perdiendo solamente entrenadores. Estamos perdiendo la capacidad de reconocer el coraje, la coherencia y la dignidad cuando no vienen envueltos en una medalla.
El verdadero legado de tu líderazgo comenzará mucho después, cuando alguien, en silencio, decida hacer las cosas con más honestidad, con más responsabilidad o con más compromiso porque un día se cruzó con tu ejemplo.
Y si eso ocurre, entonces hay derrotas que no son el final de nada. Son apenas una semilla que todavía no aprendimos a reconocer.
Con respeto y admiración,
Muchas gracias.
Realmente no quiero reducir todo a la mezquindad del "no te merecemos Marcelo" porque no somos Palestina, somos Uruguay, pero realmente es tristisimo lo que sucedió.
Mucho DT para jugadores con exceso de dopamina, dinero y 0 neuronas. Mucha música, mucho corte de pelo y del primero al último son un rejunte de hijos de re mil puta.
Vos lo intentaste, no te dieron bola. Vos hablaste y la prensa salió a destrozarte.
Honor a quien honor merece. Mis respetos Marcelo Bielsa.
No me representa jugadores incapaces de sostener charlas tácticas de 10 minutos, pero si de sostenerse quietos por horas mientras el estilista full time les acomodaba el pelito.
Me representa el laburo, la planificación y preparación.
Discúlpenos sr Marcelo. No lo merecemos.
YO ME EQUIVOQUÉ CON BIELSA
Lo reconozco. Fui uno de los que defendió la llegada de Marcelo Bielsa a la selección uruguaya.
Y lo hice porque estaba convencido de que Uruguay necesitaba algo distinto. Para mí, Tabárez estaba de más desde 2014 y el fútbol uruguayo llevaba demasiado tiempo jugando a nada.
Bielsa. Un tipo obsesivo, estudioso, con una idea clara de juego y dispuesto a desafiar muchos de los dogmas instalados en nuestro fútbol.
Durante un tiempo funcionó...
Uruguay jugó con intensidad. Le ganó a Brasil. Le ganó a Argentina. Presionaba, atacaba, proponía. Por primera vez en muchos años vi una selección que intentaba imponer condiciones en lugar de reaccionar a las del rival.
Pensé que el país se iba a encolumnar detrás de ese proyecto. Me equivoqué. subestimé algo mucho más poderoso que cualquier sistema táctico: La Uruguayez.
Existe una idea bastante extendida de que la argentinidad está asociada al exceso, al ego y a la exageración. Puede ser.
Pero la uruguayez actual parece haber desarrollado el defecto contrario: la mediocridad, y la sospecha permanente hacia quien intenta hacer algo diferente.
Nos encanta hablar de grandeza, pero desconfiamos de la ambición. Nos emocionan los rebeldes... hasta que aparecen.
A comienzos del siglo XX la uruguayez significaba autoestima, modernización, educación, reformas sociales, innovación y la convicción de que un país pequeño podía competir con cualquiera.
La uruguayez del siglo XXI esta más cómoda administrando limitaciones que construyendo grandeza. Y eso apareció alrededor de Bielsa.
Afuera, periodistas que jamás conectaron con él y transformaron cada diferencia en una guerra personal. Adentro, egos, códigos y tensiones que terminaron explotando públicamente con la conferencia de Luis Suárez.
Lo dije entonces y lo sostengo hoy. la conferencia debilitó a la selección. Y desde ese día nada volvió a ser igual.
Y Bielsa? También se equivocó mucho, demasiado para un obsesivo del fútbol. Yo le erré con Bielsa.
Pero y los jugadores?...
Valverde, uno de los mejores mediocampistas del mundo. Pero la cinta de capitán le queda grande.
Darwin tiene condiciones físicas extraordinarias y sigue sin transformarlas en dominio.
Ronald Araujo con pelo pintado y visa de turista.
Y más allá de Bentancur, cuesta encontrar futbolistas realmente decisivos, diferentes.
El éxito del 2010 y 2011, se logró con y gracias a una generación irrepetible, a mi entender muy mal aprovechada por el estilo de Tabarez.
Por eso hoy no me interesa demasiado discutir quién debería ser el próximo entrenador... el problema es bastante más profundo que un técnico. Es cultural. Es dirigencial. Es periodístico. Es futbolístico.
Y es de los jugadores...
Cuesta no ver una mala señal en una selección que tiene peluquero a la carta mientras hace meses que no encuentra fútbol, carácter ni identidad.
Se imaginan a Obdulio haciéndose Conrows, a Ruben Paz o Darío Pereira pintándose de azul las chapas, o a Paolo Montero teñido de rubio platinado?
No tengo problema con los tatuajes, los peinados o las redes sociales. Cada época tiene sus códigos, pero es inevitable que muchos se pregunten si las prioridades están donde deberían estar.
Uruguay lleva demasiado tiempo viviendo de su historia. Seguimos explicando quiénes fuimos, pero cuesta explicar quiénes somos.
Y mientras discutimos culpables, la corriente sigue haciendo su trabajo. Nos lleva río abajo. Cada vez más lejos de lo que nos hizo grandes como paìs (y no solo en el fútbol)... Con cada vez con menos gente dispuesta o preparada para remar hacia la orilla.
No tengo ganas de ver Uruguay - España. Ojalá se de el milagro... pero viendo lo de anoche, difícil pa´ sagitario.
Con híbridos de maíz y sorgo Nufarm viajas mucho más lejos!!
Hace tu reserva en la Feria de @ProlesaUy y además de obtener especiales descuentos participa del sorteo por un viaje para 2 personas al país ganador de la copa del mundo!!
Contáctanos para más información!
@BumperCrop1@Franco_Rossi19 Nuola 300, es el cultivar de mayor potencial de rendimiento del mercado, motivo por el cual es el cultivar más sembrado del Uruguay.
AHORA | En #TiempodeCambio comentamos todos los detalles del Plan de carinata que se acaba de anunciar en acuerdo entre Nufarm y Louis Dreyfus Company. Conversamos con Agustín Uteda, de Nufarm, por @610Rural
Como cada año, presentes en la expoactiva Nacional, con nuestra clásica jornada sobre Canola.
Que pasó en 2025 y por qué? que podemos esperar este invierno?
Los esperamos
5 de Marzo
Día Nacional del Fitomejoramiento
Un gran reconocimiento a todos los que contribuyen a la economía del país, a través del mejoramiento genético vegetal!
“Más & Mejores Variedades Vegetales”
Nufarm reunió a 400 productores en el primer Simposio de Brásicas y apuesta a elevar los rindes de colza por encima de 2.000 kilos
https://t.co/id3jJIxowc