«…Delante está ya el campo verde. Frente al cielo inmenso y puro, de un incendiado añil, mis ojos—¡tan lejos de mis oídos!—se abren noblemente, recibiendo en su calma esa placidez sin nombre, esa serenidad armoniosa y divina que vive en el sinfín del horizonte...»
Platero y yo
El intento por romper un récord, más de 2500 voluntarios. tanques de helio, periodistas de todo el mundo y una ciudad expectante; United Way, en Septiembre de 1986, iba a transformar un evento de caridad en la peor pesadilla de la ciudad.
Y todo, solamente con globos.
Un mediodía repleto de gente, en una de las plazas centrales de Cleveland, junto a más de 2500 voluntarios, para inflar con helio más de 1.500.000 globos plásticos. Originalmente eran 2.000.000, pero la declinaron por algo lógico.
Esa cifra les parecía una exageración.
Las redes se iban llenando de a poco. Con cada globo que se soltaba hacia ella, United Way sentía que iba a conseguir un donante más para su causa. Habían gastado más de u$s 500.000 en este espectáculo y esperaban recaudar mucho más.
La hora se acercaba.
La Plaza Publica de Cleveland era el marco urbano y el Edificio Terminal testigo inmóvil de lo que vendría, junto a decenas de miles de espectadores, en las calles y por las transmisiones de TV. Los riesgos eran incontables, pero, sin temor y con centenares de mirades de control cruzado se cortaron las cuerdas que ataban las redes al piso y finalmente sucedio.
¡LOS GLOBOS ERAN LIBRES!
"¡There they go, John!" Decía el anunciador con un entusiasmo que flotaba tan rápido como los globos. Los globos comienzan a ocultar el sol y, a su sombra como los espartanos bajo las flechas de Xerxes, descansan los 2500 infladores. El destino de los espartanos bajo el cielo de flechas, fue la muerte. Y la de los globos sería una mucho más mundana.
El clima.
A los pocos minutos del goce aéreo a base de helio, los globos se encontraron con un sistema de alta presión. Los diferentes vientos, en conjunto con la lluvia, hicieron que chocaran contra una barrera invisible. Los espectadores sentían que una fuerza invisible e indetenible que, para nada conforme con frenarlos, había hecho algo peor.
Comenzó a bajarlos.
Los globos, que como un tumor envolvían el edificio Terminal de a poco, se fueron transformando en una amenaza muy colorida y contaminante. United Way se mordía las uñas y pateaba tanques de helio vacíos. No solo el espectáculo no se veía como querían, sino que se reportaban problemas a kilometros de distancia; Choques de automóviles y lanchas, centenares de animales muertos, el Aeropuerto cancelaba sus vuelos durante horas y, ademas, el Lago Erie se vio cubierto por completo de globos inflados, lo cual dificultaba tareas de rescate. Esto era algo más que un evento de caridad.
¡ERA UN COLORIDO APOCALIPSIS!
El espectáculo era un cuadro de Dalí en tiempo real. Desde el epicentro surgió un torbellino de globos, queriéndose comer la ciudad y, poco a poco, se esparció por todos los barrios, calles y casas cercanas. Luego del descenso, uno a uno el millón y medio de globos fue subiendo y expandiéndose como un velo plástico que caía sobre toda la ciudad.
Y llegaron los daños. Tuvieron que pagar demandas millonarias de todos los afectados, incluyendo la esposa de un pescador y su amigo, que no pudieron se encontrados en medio de un operativo de rescate a causa de los globos.
Lo que comenzó siendo un espectáculo, terminaría siendo un infierno plástico.
Los globos se encontraron hasta la costa canadiense, en Rondeau, a 15 y 20 kilómetros del lugar. Los globos eran biodegradables y no tardarían en desintegrarse, pero de donde nunca se iría esta historia, es de la memoria de todos los habitantes de Cleveland.
Bueno, lo del centro es cuestión de perspectiva y de la genialidad de Tintoretto, y lo otro...
Veréis, esta pintura fue un encargo doble que debía decorar el muro derecho del presbiterio (área donde prácticamente se ubica el altar) de la iglesia de San Marcuola.
Un repaso por las principales que tienen lugar en la ciudad... 🗺️
«Mapa cultural ilustrado #Procesiones de Madrid (PDF)» 👉 https://t.co/YDtjSETVdz
Diseño 👉 @Aidibus#SemanaSantaMadrid2023
Que chulo es el artículo ilustrado sobre las lavanderas del Manzanares de Ana Rojo en la revista @eme21mag
Podéis descargar todos los números aquí:
https://t.co/cICKMC39ga
Las lavanderas del manzanares, preciosa doble página en la @eme21mag de este mes, con ilustraciones maravillosas y divinas de Ana Rojo. La historia de las lavanderas demuestra lo fuertes que fueron estas mujeres, que se convirtieron en imprescindibles en el Madrid de antes.
1. Imagina que, con 25 años, te pones a trabajar de niñera en el Nueva York de los años 50, del siglo pasado.
Y que trabajas como niñera durante el resto de tu vida, siempre de manera precaria.
Pero tienes una 'doble vida'. En tu tiempo 'libre' no paras de tomar fotografías...