No eres la misma persona de hace un año.
No eres la misma persona de hace cinco años.
No eres la misma persona de hace diez años.
Pero las conoces a todas. Aprovéchalo para ser quien quieres ser hoy.
Casi nunca se está preparado para los “te lo dije”, porque, muchas veces, antes de que nos lo dijeran los demás, nos lo dijimos a nosotros mismos y tampoco nos hicimos caso.
Si en el pasado hubiese tenido la cabeza que tengo hoy, no habría cometido los errores que he cometido. Pero la cabeza que tengo hoy, la tengo gracias a esos errores.