…para posteriormente convertirte en gástrula y néurula, terminando tu desarrollo embrionario que conllevó al fenotipo que tienes actualmente.
Felicidades, campeón.
Tuviste la difícil misión de viajar a través de las trompas de Falopio mientras te ibas convirtiendo en mórula y blástula, hasta conseguir la difícil tarea de implantarte en el útero de tu madre…
En algún momento fuiste una célula llamada cigoto, cuya carga genética total resultó de la unión del gameto masculino con el gameto femenino, la cual fue progresando en su desarrollo hasta conformarse en blastómeros.
La suciedad nunca se pega a una cicatriz
Las cicatrices, a veces no tiene las mismas propiedades de la piel normal, por lo que no contiene las glándulas sudoríparas y como resultado no se adhiere suciedad ni polvo.