En el fútbol actual se estudian desde los movimientos de los millones al milímetro hasta la alineación de los planetas, pero algunos siguen olvidando el dato más incómodo: la voluntad del jugador. Igual el club sí que ha consultado al jugador y nadie lo está dando por hecho…
Aun así, cuando se pasa el cabreo, queda lo importante y es que este equipo siempre vuelve. Siempre.
Y al final eso también somos. Caer, levantarse y volver a dar guerra aunque media Europa prefiera que no estés ahí.
Jode caer así, la verdad. Porque no fue una eliminatoria donde te pasaran por encima ni mucho menos. Se decidió por detalles… y alguno de esos detalles llevaba silbato.
El equipo compitió hasta el final, estuvo dentro del partido en todo momento y dio la cara. Pero en noches tan igualadas, cualquier decisión te manda para un lado o para el otro… y ayer cayó todo cruz.
Cuando hay clubes que heredan estas noches, nosotros nos las ganamos a mordiscos. Solo por eso, esta noche debe ir de carácter, de competir y de entender que si volvimos fue después de golpes y funerales prematuros, solo por eso, DALE Y MUERDE ATLETI.
123 años de historia, solo 7 semifinales de Champions a nuestras espaldas y hoy estamos de nuevo aquí. Otra vez entre gigantes, AGUANTAMOS MIENTRAS OTROS DUDAN.
Lo gracioso es que muchos hablan del PSG-Bayern como si lo de hoy fuera el descanso del torneo. Que disfruten de los highlights de ayer. Algunos todavía seguimos esperando lo importante de verdad.
Hay gente que confunde espectáculo con fútbol bueno, igual que otros confunden ruido con personalidad. Y luego llega el Atleti, te convierte el partido en una trinchera incómoda y resulta que ya no es tan divertido mirarlo… sobre todo si te toca jugarlo.
El fútbol tiene memoria corta y calendario caprichoso: te quita una puerta y te abre otra en Europa con luces largas.
Ahora sobran explicaciones y toca aparecer. Porque lo que viene……….. pide colmillo.
Semana de esas que te dejan el gesto torcido, se fue la Copa y el resto fue un d��jà vu constante, como si el partido estuviera en bucle.
La semana no ha sido brillante, ni de lejos. Pero esto va de saber cambiar de pantalla sin perder el mando.
Almada ya con el cartel de liquidación de verano. Lenglet, gracias por venir sin dramas.
Mendoza tiene algo, se le ve fútbol de verdad. Nico no negocia ni una, a cada balón como si le fuera el contrato en ello.
Y luego los que juegan como si el partido fuese en diferido.
De esos partidos que en la previa pintaban tranquilos y al descanso te tienen mirando al techo. Empate, uno menos y la cabeza todavía con lo de la Copa.
No estamos finos, se nota. Todo va medio segundo tarde y cada jugada pesa más de lo normal.
Así que aquí seguimos. Tocados e intentando no hundirnos.
Quiero pensar que hay derrotas que duelen y otras que te recuerdan exactamente quién eres. SIEMPRE ATLETI 🔴⚪️
Lunes. Y Sevilla ya queda a dos días… pero sin irse del todo.
El golpe del sábado sigue ahí, más calmado, igual de profundo. Ya no es la rabia en caliente, aparece como una mezcla rara de tristeza, vacío y orgullo que no sabes muy bien dónde colocar. Como cuando algo te (+)
importa tanto que perderlo no hace ruido sino que empiezan a sonar las paredes.
Perder una final jode. Sin paños calientes. Pero ser del Atleti va de esto también, te comes el golpe, aprietas los dientes y a seguir. Y es que al menos yo, no sé hacerlo de otra forma. (+)
SPOILER: En Liga seguiréis viendo cosas raras, dorsales poco habituales, piernas con hambre y nombres que algunos tendrán que buscar en la enciclopedia. Pero, lo que vamos a disfrutar viendo cómo pasáis alineaciones por el forense, ¿qué?
Y para acabar sintiendo las molestias causadas: Pido perdón por ganar y por pasar a semifinales. Prometemos que la próxima vez avisaremos antes de competir, DESFILEN EN PAZ.