Enfócate en lo que puedes controlar:
- Tu salud.
- Tu tiempo.
- Tu actitud.
- Tus hábitos.
- Tu esfuerzo.
- Tu humildad.
- Tu honestidad.
- Tu mentalidad.
- Tus decisiones.
- Tus reacciones.
Yo pensé que ya habían madurado y, con las cosas que estoy leyendo, me doy cuenta que ni en un momento así, tan triste, no pueden cerrar la boca y tener aunque sea un gramo de cordura, empatía, respeto y educación por una familia que está sufriendo. Dejan mucho que desear.