@AnotherMuser_ Yo creo que la postcreditos es que, aparece un Spiderman en el espacio porque el Spidey de Tobbey o Andrew será quien aparezca en Doomsday jaja
Hay alumnos/doctores que graban a sus pacientes sin su consentimiento. Está súper mal que te graben sin que sepas... En cualquier actividad o conversación.
Me URGE que Meta y sus horribles lentes se metan en un pedote legal por incentivar a violar la privacidad de otras personas.
Y ojalá sea de la mano de un influencer.
Ya comenzaron los influencers a dar sus opiniones de la película de Spiderman cuando no se ha estrenado para el público en general. Definitivo son la razón por la que el cine actualmente fracasa, arruinan la experiencia e influyen en las expectativas de la gente.
Como docente estoy harta de que sigan pasando estas cosas. Todos los docentes que conozco, sin importar el nivel educativo, hemos sido víctimas de alguna situación similar. No de la gravedad de la que vivió el profesor Alberto, pero sí de acusaciones falsas por parte de padres de familia o alumnos malintencionados que ponen en riesgo nuestro empleo, nuestra reputación y hasta nuestra vida, porque al maestro casi nadie lo defiende.
Como mujer también estoy harta de que una acusación tan terrible sea utilizada como un arma para salirse con la suya.
Porque, cuando alguien miente sobre algo así, quienes terminan pagando las consecuencias también son las verdaderas víctimas. Cada caso fabricado erosiona la confianza en quienes sí denuncian hechos reales.
Y por culpa de personas como Jocelin y su mamá, hay pendejos y pendejas ahí afuera intentando convencernos de que las mujeres merecemos menos derechos porque, según ellos, “el feminismo” nos pudrió la cabeza.
Había estado evitando hablar del caso del maestro Alberto Israel Jasso Cruz, quien, después de haber sido acusado de abuso sexual por una alumna, decidió quitarse la vida.
Voy a hablar como docente, como mujer y como una persona que está HARTA de que sigan ocurriendo este tipo de casos.
El maestro Alberto Jasso era profesor de preparatoria. Según los cientos de alumnos y exalumnos que salieron a lamentar su muerte, a llevarle flores y a defender su nombre, era un hombre con vocación (porque todos sabemos que ser docente NO es una profesión bien pagada en México), comprometido con sus estudiantes y que, además, apoyaba sin que fuera su obligación, a quienes, por una u otra razón, se habían rezagado o estaban en riesgo de reprobar la materia.
Y ese fue su “grave error”, tratar de ayudar a quien NO MERECÍA ayuda…