Primero aparece el argentino promedio: llorando y victimizándose porque todo el mundo lo odia. Acto seguido, otro argentino le tira un facto en la cara:
“Nosotros nos lo hemos ganado. Hemos faltado al respeto.” 👏🏻
A mamarla, perros.
Yo de verdad me da la ligera sensación que pago un seguro por vicio.
No lo necesito en toda la vida, pago todos los meses y cuándo hace falta me están dando un por culo que tengo ganas ya de cagarme en bocas ajenas.