Es normal el enfado de los argentinos. Les hemos ganado en lo único que les quedaba para sacar pecho: el fútbol. Sin economía, sin empleo y sin futuro, les hemos quitado el último refugio. En el fondo, hasta da cierta pena y los entiendo.
I think my biggest takeaway from covering the World Champs
Is that from top to bottom
From every inch
From the players to everyone behind the scenes
The Spanish Football Federation is world class and pure class
They win with respect
They win with excellence
In every single aspect
The moment they picked Chattanooga they had a plan
To make this place feel like home
Spending months meticulously working to create La Casa of La Roja
The city of Chattanooga executed perfectly, with excellence
Making them feel welcome and safe
A world class city met a world class federation
An unforgettable summer 🇪🇸🏆
Me juré a mí mismo reírme de los argentinos de por vida si ganábamos la final, sin darles tregua jamás. Pero empiezo a dudar. Pensaba que eran unos fanfarrones y prepotentes, pero empiezo a ver con la que están liando que son deficientes mentales profundos, y me siento mal.
El recital de Argensimia post Mundial es una mezcla pavorosa de CI 70 y patología psiquiátrica. Sociedad totalmente sumida en el trastorno obsesivo compulsivo, la idea delirante y el pensamiento mágico. Primitivismo excesivo hasta para el Tercer Mundo. Un corral de asnos.
Las palabras exactas que pronuncio la Thacher en el conflicto de la Malvinas:
“Ahora veremos de qué pasta están hechos los argentinos. Si su sangre es italiana, ganaremos la guerra en tres días. Si su sangre es española… que San Jorge nos asista."