ella empezó su día yendo a estudiar y lo terminó con un enfermo obsesivo intentando matarla, porque la tranquilidad no es una opción, y la cultura en la que nos toca vivir es a base de miedo, desde que somos niñas nos empieza a preparar para un mundo donde ser mujer es un peligro
Imaginate si serán pocas las minas que matan a su pareja que pueden llamarla “la Nahir Galarza de…”
Nosotras como podríamos llamar a los femicidas? El Jorge Mangieri de? El Claudio Barrelier de? Sobran nombres
el salto al vacío que es enamorarse y entregarle el titulo del amor de tu vida a un varón para que después él elija no elegirte, no hay hombre en esta tierra q merezca nuestra forma de amar, MUJERES
Si algún día cambia la Constitución quiero que lo que dice este video sea nuestro nuevo Preámbulo. Todo está bien, pero amo esa idea de que un argentino como San Martín no cruzó los Andes para conquistar sino para liberar. Eso somos. Dénle mucho RT para que llegue a los haters.
Sr. @SamuelLJackson: usted compartió una publicación que llama a la Argentina “el país más racista del mundo”. Le respondo como Diputada de la Nación Argentina, con hechos. Argentina es el país más receptivo del mundo. Nuestra Constitución invita desde 1853 “a todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”, y su artículo 20 les reconoce a los extranjeros los mismos derechos civiles que a los ciudadanos. Nuestra Ley de Migraciones declara que migrar es un derecho humano “esencial e inalienable” de la persona. Búsquelo: casi ningún otro país del planeta se animó a escribir eso en su ley. Acá recibimos a los judíos que huían de los pogromos, a los armenios del genocidio, a los sirios y libaneses, a los españoles de la guerra, a los italianos del hambre. Y hoy recibimos a bolivianos, paraguayos, peruanos, venezolanos, senegaleses y ucranianos. Sin muros. Sin visas discriminatorias. Sin redadas.
No tenemos ICE. Acá no hay agentes encapuchados cazando inmigrantes en la puerta de las escuelas, ni niños en jaulas, ni familias separadas en la frontera, ni migrantes que mueren en operativos o centros de detención. Acá cualquier persona, tenga los papeles que tenga, se atiende gratis en nuestros hospitales públicos y estudia gratis en nuestras universidades: miles de brasileños, colombianos y ecuatorianos se recibieron de médicos en la UBA sin pagar un peso.
Nosotros declaramos la libertad de vientres en 1813 y abolimos la esclavitud en la Constitución de 1853, doce años antes que su país. Nunca tuvimos Ku Klux Klan, ni leyes Jim Crow, ni baños “for whites only”, ni escuelas segregadas por color de piel.
Hasta nuestro idioma es prueba de integración: decimos “laburo”, “chau” y “pibe” por los italianos; “quilombo”, “milonga”, “candombe” y “mucama” por la herencia africana; decimos “che” y tomamos mate por la raíz guaraní. El tango que el mundo nos admira nació del candombe afro abrazado a la milonga criolla y a la nostalgia inmigrante Acá “che negrito”no es un insulto: es el apodo con el que llamamos con amor a los amigos, a los novios, a los hijos.. Y nuestros chicos van a la escuela sin miedo a que los maten a tiros.
Somos un pueblo solidario, que ama la amistad y comparte el asado con cualquiera que llegue. Todo esto usted lo difunde con la imagen de Stephen, el esclavo doméstico de Django: un personaje que retrata la esclavitud de su país, no la historia del mío. A la Argentina y a los argentinos se los respeta, carajo, mierda! 🇦🇷