La envidia rara vez se presenta como envidia. Se disfraza de ironía, de burla, de chistes, de "crítica constructiva" y de distancia rara.
Pon mucha atención.
A mí me gusta ser como soy: un poco alejado de todo, directo cuando toca, con cara seria. No soy de hablar con cualquiera ni de andar encajando donde no quiero estar, y la verdad estoy tranquilo y en paz así.