Por favor, quédate con esto, reina: viniste a este mundo para ser mucho mejor de lo que él te ofrece. Son los momentos de crisis los que requieren las mejores decisiones, porque estas son las que definirán tu camino.
La vida te cambia significativamente el día que decides dejar de ser víctima, y entiendes las acciones del otro no son buenas o malas, y no es su responsabilidad tú cómo te sientas.
“El hubiera, quisiera, tuviera, pudiera, no existen; las cosas suceden cómo deben suceder y lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos en vivir aquí y ahora”
Aquí ya superamos la etapa de “si tú tienes un problema conmigo, ven y dímelo en la cara” ¡a mi déjame en paz! Si tú tienes un problema conmigo, el problema es tuyo 😘
Una verdad difícil de procesar: si algún tipo relación, familiar, de amistad o de pareja, se daña por una conversación en la que expresas cómo te sientes, lo que quieres, necesitas o piensas, esa relación no era lo suficientemente fuerte.
Llevamos una semana hablando y me dice que nunca había sentido lo que siente conmigo y yo le digo que me pasa igual porque pa un mentiroso, una mentirosa y media.