Llegué a Durango y me habló mi mamá para decime que nos había preparado comida a mí y a Rodrigo para que no tuviera que cocinar y pudiera llegar a descansar 🥹🩷
Cuando te das cuenta de que todo está carísimo y, aun así, Dios no ha permitido que te falte el alimento, un techo donde vivir ni que tus manos queden vacías.