Juan Domingo Perón tuvo el ingreso prohibido a la Argentina durante gran parte de su exilio (1955-1972) debido a la proscripción impuesta por las sucesivas dictaduras militares. Durante este periodo, fue perseguido judicialmente y se le impidió presentarse a elecciones, con un intento fallido de regreso en 1964 donde fue retenido en Brasil por el gobierno idemocrático del radical Illía.
Todos sabían de la imposibilidad coyuntural de realización, pero la consigna fuen Perón Vuelve.
"Perón Vuelve" entonces, No era una consigna electoral, fue una condición necesaria para restaurar la democracia plena, una señal de resistencia y reconocimiento de su conducción cuando los peronismos sin Perón abundaban ( yo conté tres, deben haber más. El mecanismo para discutir la conducción era ayer literalizar esa consigna emblemática.
Hoy todos sabemos de la imposibilidad de realización coyuntural, pero la consigna es Cristina Libre.
"Cristina libre", entonces NO es una consigna electoral, es una condición necesaria para restaurar la democracia plena, una señal de resistencia y el reconocimiento de su conducción cuando los peronismos sin Cristina abundan ( yo conté tres muy visibles, debe haber más). El mecanismo para discutir la conducción es hoy, literalizar esa consigna emblemática.
Un museo de novedades.
Gracias totales al Centro Cultural El Almacén, de Zárate, por recibirnos a sala llenísima para la 16° Presentación del libro Proscripta y Sublevada, con prólogo de CFK!! Gracias a la diputada Agustina Propato por sumarte a la ola Sublevada! Próxima parada: 25/4 Chacabuco.
"Si hay alguien que representa la antipatria y el cipayaje es Sturzenegger. Es lo que nosotros conocemos con el título de FLOR DE HIJO DE PUTA realmente".
El que se levantó muy tranquilo hoy fue el compañero José "La Cabra" Mayans 🐐
Cuando el Poder Ejecutivo no le da pan y trabajo al Pueblo… el Partido Judicial y los medios hegemónicos le dan circo… No falla.
El Tribunal Oral 7 en la farsa procesal titulada “Cuadernos”, que se viene tramitando vía zoom, acató la exigencia mediática de “presencialidad”. Es que la foto que se puede capturar desde la pantalla del canal de YouTube con caras “en cuadraditos” no da para tapa de diario ni videítos en la tele… y como ya se sabe… el “show debe continuar”.
Por esa razón, los jueces me citaron a indagatoria presencial en Comodoro Py para mañana martes a las 9 de la mañana… Faltaba más…
P/D 1: Igualmente, las fotos en las tapas o los videos en la tele no van a alcanzar para ocultar (como le gustaría a la selecta minoría que se beneficia con las políticas de Milei) las postales del nuevo paisaje nacional generado por el economista experto en crecimiento con o sin dinero…
Fábricas cerradas o tomadas y obreros despedidos; locales sin alquilar y negocios vacíos; inflación superior a los dos puntos desde hace meses (pese a transitar desde hace más de dos años el ajuste económico más brutal que se recuerde); salarios en caída libre; familias endeudadas y moras bancarias que no se veían desde el final de la convertibilidad; comer carne… un lujo y cada vez más gente en situación de calle…
Sólo por mencionar algunas de las imágenes de la catástrofe social y económica de este cuarto desgobierno neoliberal en la República Argentina.
P/D 2: Lo que tampoco van a poder ocultar, pese al cajoneo del Fiscal Taiano (Comodoro Py… ¡cuándo no!), son las pruebas de lo que fue la estafa de LIBRA por la que Milei, autor de la célebre frase “la moral como política de Estado”, habría pactado la módica suma de… 5 millones de dólares.
En fin…
Los periodistas Roberto Caballero y Cynthia Ottaviano presentarán en la Biblioteca Popular Juan Bautista Alberdi el libro “Proscripta y sublevada - FM Sincope 93.9 https://t.co/jd0A03kBJH
Carta de un Juez de Cámara a Milei.
Carta abierta al Señor Presidente de la Nación Argentina.
Economista Javier G. Milei
Me dirijo a usted desde el ejercicio concreto de una función que rara vez ocupa el centro del debate público, pero que carga con una de las responsabilidades más complejas del Estado: administrar justicia en el fuero penal juvenil.
Todos los días veo rostros que no aparecen en las estadísticas ni en los discursos. Rostros de adolescentes cansados, rotos, sin esperanza. Chicos y chicas que llegan tarde a la Justicia, después de haber sido violentados en sus hogares, expulsados de la escuela, abandonados en las calles, consumidos por las drogas y, muchas veces, utilizados por adultos inescrupulosos para delinquir.
No le escribo para justificar delitos. Tampoco le escribo para negar el dolor inmenso de las víctimas ni el sufrimiento irreparable de sus familias. Ese dolor merece respeto, escucha y respuestas serias del Estado.
Pero sí escribo para decirle algo que veo todos los días; cuando el Estado llega por primera vez a la vida de estos adolescentes, casi siempre lo hace a través del castigo. Y llega tarde.
En los tribunales no vemos “enemigos”. Vemos historias de abandono acumulado. Vemos una cadena de violencias que comenzó mucho antes del hecho delictivo. Y vemos, con enorme preocupación, cómo frente a ese fracaso previo, la única respuesta que se propone es más pena, más encierro, más dolor.
Señor Presidente: el derecho penal no repara lo que el Estado no supo cuidar a tiempo.
La cárcel no devuelve lo que la infancia perdió. El castigo no sustituye a la presencia estatal que faltó cuando aún había margen para prevenir.
Trabajar en este fuero implica tomar decisiones difíciles, humanas, incómodas. Implica escuchar a víctimas, pero también mirar a los ojos a adolescentes que nunca tuvieron una oportunidad real. Implica entender que proteger a la sociedad no es solo sancionar, sino evitar que el daño ocurra.
Bajar la edad de punibilidad puede dar una sensación inmediata de respuesta, pero no construye futuro. No reduce la violencia. No honra a las víctimas. Solo amplía un sistema penal que llega siempre tarde y que ya ha demostrado su ineficacia.
Cuidar a nuestros niños, niñas y adolescentes no es ingenuidad. Es responsabilidad institucional. Es la única política seria de seguridad a largo plazo de una nación democrática. Es intervenir antes, acompañar antes, sostener antes. Es estar presentes cuando todavía hay algo para salvar.
Le escribo con la convicción de quien ve las consecuencias todos los días.Le escribo no desde la comodidad de un despacho, sino desde la experiencia concreta de administrar justicia en contextos de dolor.
La respuesta no está en castigar más temprano. La respuesta está en no abandonar tan temprano.
Ojalá esta carta sirva para reflexionar. Porque cada adolescente que llega a un tribunal es, antes que nada, una pregunta que el Estado no supo responder a tiempo.
Atentamente, Rodrigo Morabito. Juez de Cámara de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca.
Profesor Adjunto UNCa