Hoy volví a llorar, a veces el corazón
se queda sin palabras y solo sabe llorar. Lloré porque todo pesa, porque el miedo se me sentó al lado y la ansiedad me apretó el pecho como si quisiera recordarme que todavía estoy aquí. Volví a llorar porque no sé bien hacia dónde ir.
A veces miro mi vida y no la reconozco.
Está no se suponía que fuera mi historia. Este no era el plan, pero aquí estoy; viviendo una vida que no elegí, sintiendo un dolor que no pedí, siendo alguien que no quiero ser.
Llena de empatía, porque este año supe lo que era estar con un nudo en la garganta y no saber cómo soltarlo, mientras le hacia mil preguntas a dios y solo sientes que caen mil lágrimas