El propietario vio en la cámara de seguridad que un oso jugaba en el columpio exterior todos los días, pero no podía subir.
Entonces mandó construir un columpio más grande y este fue el resultado.
Durante una clase de matemáticas en la Universidad de Columbia, un estudiante se quedó dormido.
Cuando despertó, vio dos problemas escritos en la pizarra. Pensando que eran tarea, los copió en su cuaderno sin pensarlo demasiado.
Esa noche intentó resolverlos, pero eran endiabladamente difíciles. Pasaron días, semanas, noches en vela en la biblioteca.
Aun así, no se rindió.
Finalmente, consiguió resolver uno de ellos y escribió cuatro artículos explicando su método.
En la siguiente clase, el profesor no mencionó la tarea.
El estudiante se acercó y preguntó con desconcierto:
—Profesor, ¿por qué no revisó el ejercicio anterior?
El profesor, sorprendido, respondió:
—¿Ejercicio? No era tarea. Esos eran ejemplos de problemas que nadie en el mundo ha conseguido resolver todavía.
El joven se quedó mudo.
Había resuelto un problema considerado imposible… simplemente porque no sabía que lo era.
Años después, su nombre quedaría grabado en la historia de las matemáticas: George Dantzig.
Los cuatro artículos que escribió siguen exhibiéndose en la Universidad de Columbia como símbolo de una lección atemporal:
A veces, lo que nos limita no son los problemas, sino las creencias que los rodean.
Dantzig logró lo impensable porque no escuchó a nadie decirle “es imposible”.
Y esa es, quizás, la ecuación más poderosa que uno puede aprender en la vida.
Kung Fu Panda no es solo una película.
Es una clase maestra de filosofía.
Sí, tiene artes marciales, humor y acción.
Pero detrás de todo eso… hay 10 lecciones de vida que te pueden transformar.
- Hilo de Filosofía-
@jjmunozrengel Decían que no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor restricción que la que uno se impone, entendí que las diferencias generacionales van de no aceptar ver el futuro... O al menos no aceptarlo.