Para quienes, al parecer, no entienden la publicación ni el contexto: Krauze no está criticando la postura pro-LGBT del “canciller”. La crítica va en otro sentido: ante un contexto de violencia, narcotráfico, la infiltración del crimen organizado en el gobierno de México y las acusaciones directas de Trump sobre el papel de México como epicentro del narcoterrorismo en Latinoamérica, resulta cuestionable que la respuesta sea abordar un tema sin correlación con el problema de fondo, como una forma de evasión y de búsqueda del aplauso fácil de grupos minoritarios. Es una postura cobarde y vergonzosa.
Alex Syntek encarna al hombre promedio de mediana edad muy frustrado: sus mejores años ya pasaron, tiene que disimular su calvicie con una peluca porque seguramente no le alcanza para un implante, ve cómo gente con muy poco talento triunfa y tiene todo lo que soño (mucha fama, dinero y sobre todo mujeres) y, muy seguramente, tiene un sexo escasísimo y muy poco satisfactorio, si es que tiene algo. Siente que la vida le debe mucho y que la gente es culpable de ello por hacer de este mundo un lugar estúpido, donde el talento no es suficiente.
Por eso actúa como un viejo regañón, moralista, que grita por volver a tener atención, está deprimido, vomita en forma de alucinación los sueños que no pudo alcanzar.
He conocido muchos hombres así.
@Tonnybeth@ISSSTE_mx Desde donde vio el nietecito cuando se chingaron el agua de la abuelita? Un chiflido,
Un oiga no se chingue el agua de mi abuelita, nada?