Un clásico que nunca muere.
Plátano maduro, jamón y queso, pero esta vez hecho un rollo. Nunca debe faltar en nuestro fogón 🔥
📷recetaspalcombo | Katerin C IG
Jim Abbott: el hombre que redefinió lo imposible.
Nacido sin la mano derecha, Abbott no pedía excusas. Su técnica era pura maestría: lanzaba y, en un movimiento fluido y casi irreal, se calzaba el guante para fildear. No era un truco, era genio.
Un tierno momento entre el general y presidente francés Charles de Gaulle con su hija menor, Anne de Gaulle.
Él deseaba descansar para siempre junto a una joven llamada Anne. Cuando el gran general Charles de Gaulle falleció en 1970, el mundo esperaba un funeral de proporciones sin precedentes en el corazón de París.
No quería el Arco del Triunfo. En cambio, eligió una tumba tranquila y sencilla en el pueblo de Colombey-les-Deux-Églises para permanecer siempre cerca de su amada Anne.
Anne nació el día de Año Nuevo de 1928. Era la menor de los tres hijos de De Gaulle y nació con síndrome de Down. En aquella época, la vida era difícil para los niños como ella. Médicos y vecinos a veces hacían comentarios hirientes, creyendo que tener un hijo con una discapacidad era motivo de vergüenza o señal de mala reputación. Muchas familias de la alta sociedad escondían a sus hijos en instituciones para proteger su imagen.
Pero Charles y su esposa, Yvonne, no eran como los demás. Miraron a su hija y solo vieron una bendición. Se negaron a enviarla lejos, prefiriendo criarla en un hogar lleno de risas, junto a su hermano Philippe y su hermana Élisabeth. Mientras el resto del mundo veía a un general imponente y severo con rostro impasible, Anne veía a un padre que se arrodillaba para jugar con ella.
Para sus soldados, De Gaulle era un hombre de hierro. Para Anne, era un hombre de canciones e historias. Bailaba para ella, le cantaba y le contaba largos cuentos solo para verla sonreír. Sus colaboradores a menudo se sorprendían al ver al hombre más poderoso de Francia comportándose como un niño juguetón. Siempre que alguien preguntaba por ella, De Gaulle simplemente decía:
«Ella es mi alegría».
No la veía como una carga. De hecho, creía que era su mejor maestra. En plena Segunda Guerra Mundial, cuando el peso del mundo recaía sobre sus hombros, solo encontraba paz en su compañía. A ella no le importaban la política, las fronteras ni la guerra. Ella solo se preocupaba por su padre. Él la trataba con total igualdad, asegurándose de que supiera que era tan importante como cualquier rey o presidente.
El amor de la familia se convirtió finalmente en una misión. Tras el fin de la guerra, Charles e Yvonne utilizaron sus propios recursos para fundar la Fundación Anne de Gaulle. Compraron un hermoso castillo antiguo para crear un hogar seguro y lleno de amor para jóvenes con discapacidad intelectual que habían sido abandonadas por sus familias. Querían que cada niña tuviera la dignidad que Anne tuvo.
Trágicamente, la vida de Anne en la tierra fue breve. En febrero de 1948, contrajo neumonía. Murió en brazos de su padre poco después de cumplir 20 años. Mientras el general contemplaba el rostro sereno de su hija, susurró una frase que aún hoy se recuerda:
«Ahora es como las demás».
Quería decir que en el cielo, por fin estaba libre de las limitaciones físicas y de los crueles juicios de un mundo que no la comprendía. Pero nunca la olvidó. Llevaba su foto en el bolsillo todos los días. En 1962, cuando unos asesinos acribillaron su coche a balazos, una bala impactó en el marco de la foto de Ana, que estaba en la parte trasera del vehículo. Él creía firmemente que su hija le había salvado la vida desde el más allá.
Aunque en aquella época la gente no comprendía a niños como Ana, su familia la consideraba un regalo. Su historia nos recuerda que todos tenemos algo especial, y es nuestra responsabilidad asegurarnos de que nadie pase desapercibido.
Siempre debemos sentirnos orgullosos de las personas que amamos. La verdadera grandeza no reside en ganar batallas ni obtener títulos, sino en cómo tratamos a quienes no pueden darnos nada a cambio. Amar no se trata de ser perfectos, sino de reconocer lo bueno en cada persona y protegerlo.
Omar López
Robinson Chirinos
Miguel Cabrera
Johan Santana
Víctor Martínez
Gerardo Parra
Rouglas Odor
Jorge Córdova
Carlos Méndez
Néstor Corredor
Juan Graterol
Javier Bracamonte
Recuerden estos nombres porque son el staff campeón del mundo. Héroes. Notable trabajo 🇻🇪
Daniel Palencia, San Carlos
Cojedes, 22 años, Chicago Cubs, Magallanes. Cerró los últimos 3 juegos de Venezuela en el Mundial. 5 innings, 9 ponches, 0 hits,
0 carreras, 0 Bb. Impecable. Fue la diferencia ante Japón, Italia y Estados Unidos.
Luinder Ávila.
Entró al roster de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 como sustituto de Oddanier Mosqueda… y terminó siendo pieza clave.
En 2025 debutó en Grandes Ligas con los Kansas City Royals, convirtiéndose en el venezolano número 498 en lograrlo.
¿En la Liga Venezolana de Béisbol Profesional?
Aún no ha debutado.
Intentó hacerlo en la 2025-2026… pero no hubo acuerdo. “No tienes experiencia en la liga”.
Hoy, eso quedó en segundo plano.
Hoy, Luinder Ávila es CAMPEÓN DEL MUNDO con Venezuela 🇻🇪🏆
Y no fue casualidad.
Sus números en el torneo hablan por sí solos:
• 4.1 IP
• 1 carrera permitida
• 0.00 de efectividad
• 3 BB
• 3 K
En semifinales, por ejemplo, lanzó 2.0 innings sin permitir carreras ante Italia, mostrando sangre fría en un escenario de máxima presión.
De no tener espacio en la LVBP…
a responder en el escenario más grande del béisbol mundial.
De no tener experiencia… a hacer historia.
Decíamos durante el clásico que Venezuela 🇻🇪 tenía el mejor equipo defensivo.
Aquí una muestra de buenas jugadas.
Vzlanos Guantes de Oro en el roster:
❇️ Salvador Pérez
❇️Andrés Giménez
❇️Maikel García
❇️Ezequiel Tovar
❇️Wilyer Abreu
❇️Javier Sanoja
"Daniel Palencia" es tendencia por quienes hablan de su perfecta actuación con Venezuela en el Clásico Mundial de Beisbol.
5.0 innings lanzados
0 carreras
0 hits
0 boletos
9 ponches
🇻🇪
Lo pidieron… y aquí está.
Porque esta historia merece ser contada.
Maikel García firmó con los Reales de Kansas City en 2016 por apenas 30.000 dólares.
Sí, apenas.
Fue el único equipo que apostó por él. Su físico ligero generaba dudas… pero el talento no se mide en tamaño.
El 15 de julio de 2022 debutó en Grandes Ligas con los Kansas City Royals… y no tardó en hacerse sentir: bateó .318 en sus primeros 9 juegos. En Venezuela, su estreno fue en 2020 con Tiburones.
Pero lo mejor estaba por venir.
Al inicio de la temporada 2025, ni siquiera estaba en el lineup titular para el Opening Day.
Muchos se burlaron.
Maikel respondió como lo hacen los grandes: trabajando.
Se adueñó de la tercera base, ganó el Guante de Oro y firmó una temporada de impacto:
.286 AVG, 16 HR y 74 RBI.
De las dudas… al respeto.
En diciembre de 2025, todo cambió:
firmó una extensión de 5 años y 57.5 millones de dólares, con posibilidad de llegar hasta los 85 millones en incentivos. 
Y cuando parecía que ya lo había logrado todo… faltaba el capítulo más grande.
Clásico Mundial de Béisbol 2026.
Maikel García no solo respondió… fue el alma ofensiva del equipo.
El pilar. El diferente.
Y terminó siendo el MVP del torneo.
Sus números hablan por sí solos:
26 AB
5 anotadas
10 hits
2 dobles
1 HR
7 impulsadas
3 bases robadas
.385 AVG
.970 OPS
De un bono pequeño… a lo más alto del mundo.
Historia de las que inspiran.
Voy a contarles algo de Daniel Palencia…
Firmó en 2020, con apenas 20 años, y recibió un bono de solo 10.000 dólares. Un número que para muchos no decía nada.
Pero el talento no siempre viene con etiquetas grandes.
Debutó en Grandes Ligas el 4 de julio de 2023 con los Chicago Cubs, y en Venezuela defendió los colores de Magallanes en 2024.
Hoy, es el CERRADOR de los Cubs… y también fue el cerrador de Venezuela, la selección que hizo historia y se coronó campeona del Clásico Mundial de Béisbol 2026.
¿Sus números en el torneo?
Simplemente PERFECTOS:
5.0 innings lanzados
0 carreras
0 hits
0 boletos
9 ponches
Dominio total.
Daniel Palencia es la prueba de algo muy claro:
El bono no hace al pelotero…
El trabajo, la constancia y la mentalidad sí.
ASISTENCIA WBC 2026
Final Venezuela Vs USA: 36,190.
Todo el Clásico Mundial: 1 millón, 619 mil, 839.
Se superó el récord de asistencia por más de 313 mil.